El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
No fue casual, entonces, que De la Sota no estuviera sentado a la diestra del ministro en la mesa principal del acto de clausura. Lo reemplazó Informate más
Es que hay mucho enojo en el equipo económico con los dichos del gobernador. Consciente de esto, De la Sota habría intentado comunicarse ayer con Lavagna -antes de que éste partiera hacia la capital cordobesa- para explicarle las razones y el sentido de su discurso. Como la comunicación no se realizó (el ministro se negó a atenderle el llamado), De la Sota optó por ahorrarse (y a Lavagna) un mal momento, enviando a Schiaretti en su reemplazo.
Lo más llamativo del caso es que Lavagna había abierto su discurso con una profesión de fe sobre su respeto, el del equipo económico y el del gobierno en general, por otras ideas sobre la economía. Ese arranque pluralista le duró poco: luego de caracterizar de « fracasadas» a las políticas que se oponen a la instrumentada por él, embistió contra el discurso de De la Sota y calificó de
Dejá tu comentario