Cupones bursátiles
-
Deterioro del superávit fiscal de las provincias: el primer trimestre fue uno de los peores de los últimos 13 años
-
El consumo masivo cayó en junio por sexto mes consecutivo y acumuló una baja de casi 3% en el primer semestre
El asunto es que todo el mundo en nuestro país tenía que salir a ese lunes de cortísima semana, sabiendo que -otra vez- cambiaban las reglas de juego financiero.
Cualquier principio de alguna reactivación, de gente gastando un poco más, de comerciantes notando que podían mejorarse los terribles meses anteriores, y la misma recaudación impositiva... pues, todo eso, jugado a un nuevo apretón financiero y que cambie el frente de combate. ¿Qué hacer? ¿Qué proyectar? El gerente financiero llamado de urgencia al despacho mayor, dejando en segundo lugar al de la producción, todo al revés de lo que se predicaba desde arriba y donde se habló de dar un giro con acento en producir y no en el aspecto de los mercados del dinero.
Nadie volverá a entender demasiado nada; tampoco conviene hacer demasiado esfuerzo y buscar dibujar la nueva estrategia, porque en unos días más quizá las reglas se varíen de medio a medio. Es lo que hay. Muy poco. Deshilachado. Casi flecos. No faltan los viejos «zumbadores» que completaban aquellos fantásticos barriletes (llamados «bomba» y a los que había que remontar con el mejor de los hilos «chanchero», o se cortaban ante un viento fuerte). Una vuelta al pasado, a un pasaje de niñez que tiene mucho de metáfora para actuales momentos argentinos. Los flecos, los zumbadores, la bomba, el hilo que se corta...



