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4 de diciembre 2007 - 00:00

Cupones bursátiles

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Creemos que en lo que hace al cierre de las ruedas de noviembre hemos sido el medio que se ha encargado de remarcar lo más valioso que el desgraciado período -en precios-ha sabido traerle a nuestro mercado: esos bellísimos 1.000 millones de dólares, girados en acciones del mercado de Buenos Aires. Fueron $ 3.311 millones y que dieron un promedio de $ 150 millones por rueda. Y no en una, sino en varias ruedas se traspasó la línea de los $ 200 millones/rueda en el recinto porteño. Revisando, a vuelo de pájaro, nada más que la secuencia desde julio hasta aquí, encontramos que aquel mes el mercado no llegó a reunir $ 1.370 millones, que dio promedio de $ 65 millones/rueda. Desde tal piso de negocios se comenzó a trepar y en agosto hubo $ 2.040 millones efectivos, con $ 101 millones/ rueda. Setiembre marcó un valle, volviendo a $ 1.384 millones con casi $ 70 millones/rueda. Pero en octubre se produjo una escalada importante, llegando a $ 2.511 millones, con un promedio de $ 114 millones, que alcanzó la máxima expresión en este noviembre, con las sumas mencionadas. Sabemos que el inversor/ lector, o aun el operador profesional, acaso diga: sí, pero se cosecharon pérdidas, no ganancias. Y podrán reforzar su argumento acotando que cuando el mercado se contrajo -en julio-los precios subieron. Y en la expansión, noviembre, bajaron.

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Y tendrán razón en objetar, porque el indicador de mercado que duele en la realidad de cartera, de bolsillo, es el de: los precios. ¿Para qué queremos negocios, si las cotizaciones bajan?, será el resumen lógico del pensamiento al respecto. Si lo trasladamos al fútbol, el «técnico» de la Bolsa tendría que renunciar. La hinchada lo abuchea, porque no le hace ganar. En general, es como se manejan por aquí en ese deporte: resultados ya, no más adelante. Y ni pensar en lo que se llame un «proceso» para el éxito. Y sin que el éxito esté asegurado, con tanto riesgo oculto, desconocido, que anda suelto por allí. Bueno, hemos visto que Lanús -primera vez campeón-desoyó el criterio... y le ha salido muy bien.  

Lo que vinimos apuntando en noviembre, ante esto, es que podía estar gestándose el esencial «proceso uno» de un ciclo: el de la «acumulación» de cantidades. Y si esto se confirmaba, pues podría estar gestándose el esencial «proceso uno» de un ciclo: el de la «acumulación» de cantidades. Y si esto se confirmaba, pues se podría estar frente al mejor cambio de tendencia. El del fondo del mercado. O puede ser que suceda como le sucedió a Chávez: que triunfe el No y que estemos ante una figura indeseada, la baja de precios con aumento de volumen, como «corrida».

La «acumulación», en sus inicios, no da frutos: porque los compradores quieren promedios bajos, sin irritar a los precios. Es más, si pueden «tiran para abajo» y después « barren» posiciones. No es fácil de distinguir, salvo cuando ya todo queda a la vista. Noviembre fue muy malo -precios-y muy valioso a la vez. Esperar.

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