Doble prueba atraviesa Eduardo Duhalde hoy con las provincias: quiere un modelo a su gusto, y del FMI, de presupuesto y de nueva ley de coparticipación. En suma, o en resta, bajar de $ 5 mil millones a $ 1.500 millones los fondos derivados al interior. Por supuesto, se avecina una rebelión aunque hasta ahora todo el mundo conversa civilizadamente. El cordobés José Manuel de la Sota adelantó ayer argumentos para discutir con el gobierno; aseguró que viene más inflación y que por más que lo prometa Duhalde, no habrá ayuda externa de los organismos internacionales. Desde el bando Duhalde hablan Rodolfo Gabrielli, Jorge Remes Lenicov, Jorge Capitanich y Juan Carlos Pezzoa, el más especializado. Mientras, los gobernadores exigen: si no hay piso, tampoco debe haber techo en coparticipación; no deben bajarse los salarios; basta de solventarle la Policía y la Justicia a la Capital Federal; no asumir el resto del interior el fuerte déficit bonaerense de $ 2.300 millones (casi 50% del déficit total provincial y que atribuyen los gobernadores al mismo Duhalde y a Carlos Ruckauf. Creen que otros $ 2.000 millones vienen de haberles reducido la coparticipación en 13% y sólo reconocen como déficit general provincial, sin Buenos Aires y Capital Federal, 500 millones); descentralizar los planes de acción social, dura disputa con un gobierno en el cual Hilda Chiche Duhalde pretende concentrar; divergencia también sobre la cuestión universitaria y su posible traslado a las provincias; eliminación de los ministerios nacionales de Educación, Salud y Desarrollo Social y trasladar la totalidad de los fondos a las provincias. Nadie sabe aún hasta dónde quiere llegar Duhalde con los recortes promovidos desde Economía, ya que también manifiesta un malestar notable con el FMI. Pero lo cierto es que hoy puede sellar su suerte política: si no logra acuerdo con las provincias para presupuesto y coparticipación, su propia estabilidad deja de ser sustentable. Pero ninguno de los protagonistas políticos que hoy se reúnen quiere aparecer como un verdugo, apenas defender y mantener sus intereses. No será fácil la conciliación.
Elípticamente crítico con el gobierno de En este marco, aseguró que la provincia profundizará la alianza estratégica con el sector privado, especialmente con aquellas ramas de la economía que pueden salir de manera veloz del estancamiento, vía exportaciones, dijo en un acto de asunción de funcionarios en Córdoba.
De la Sota mostró que está cada vez más lejos de la política que lleva adelante el gobierno nacional, al que en esta oportunidad prefirió no atacar de manera directa; pero a través de palabras cuidadosamente escogidas, se encargó de marcar distancia respecto a algunos puntos centrales del programa económico duhaldista.
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