No será grato el primer viaje al exterior que Cristina de Kirchner efectuará hoy como presidente electa sin la compañía de su marido. Solita, deberá enfrentar en Brasil uno de los legados más duros que le dejará éste: lidiar con la enorme distancia que ese país le sacó a la Argentina en los últimos cuatro años y medio. Llegará con los ratificados Alberto Fernández y Julio De Vido, mantendrá una audiencia privada con Lula da Silva y, luego, participará de una reunión con éstos y ministros brasileños. La continuación de la ayuda de Lula da Silva para paliar la crisis energética nacional será uno de los temas centrales que tratará. Toda una complicación, habida cuenta de que Brasil podría enfrentar también restricciones el año que viene. Todo lo que se trate allí estará cruzado por una innegable debilidad relativa del país en la relación bilateral. Esta se manifiesta en la compra de cada vez más empresas argentinas por parte de brasileños, en la inminente obtención de Brasil del investment grade -será en el primer semestre del año que viene- y en el crecimiento de un desbalance comercial que perjudica cada día más a la Argentina, a pesar de que cuenta con un dólar alto y de que el real se fortalece incesantemente frente al dólar. En este marco, tendrá que dar explicaciones por la resistencia oficial a que Petrobras se quede con los activos de Esso y hasta por alguna idea de aplicar retenciones a los frigoríficos controlados por capitales de ese país. Por si todo esto no fuera suficiente, deberá tomar también precauciones sobre temas menores, como la demanda brasileña de que los encuentros se realicen después del mediodía, para evitar quejas como las de Néstor Kirchner en el último viaje por la falta de pescado en el menú.
La presidente electa, Cristina de Kirchner arribará hoy a Brasilia con el objetivo de reunirse con el presidente Lula y avanzar en la consolidación de la asociación estratégica del eje Argentina-Brasil. Cristina, que dentro de 22 días asumirá el mando, llegará a la capital brasileña acompañada por el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, y por el ministro de Planificación Federal, Julio De Vido.
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Según las últimas informaciones, Lula recibirá en audiencia privada a Fernández de Kirchner a las 16.30 de hoy. Una vez finalizado el encuentro entre Cristina y Lula, se dará paso a una reunión de gabinete ampliado, en donde funcionarios del gobierno brasileño y de la presidente electa abordarán temas de la relación bilateral.
El pasado 3 de octubre, Cristina de Kirchner visitó el Palacio Alvorada, en condición de candidata oficial a la presidencia, donde tras una reunióncon empresarios sostuvo:«Lo más importante y la razón de mi presencia hoy aquí es la reafirmación de la asociación estratégica entre la Argentina y Brasil». Fue en ese momento cuando surgieron cuestionamientos de empresarios brasileños.
Expectativas
Un dato adicional en la reunión es la discusión en el marco de la Organización Mundial del Comercio acerca de cuánto aportan los países desarrollados y qué parte los emergentes para nuevos acuerdos de intercambio comercial.
Por otra parte, en Itamaraty los funcionarios mantienen las expectativas de erigir a Brasil en líder regional y alcanzar un lugar en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, aunque no hay consenso en la región.
El intercambio comercial entre la Argentina y Brasil es favorable a este último, por lo que resulta como uno de los puntos de la relación bajo observación a pesar de la implementación del Mecanismo de Adaptación Competitiva (MAC), una herramienta acordada por ambos gobiernos para restringir importaciones de un país a otro cuando uno se considera afectado.
El presidente Da Silva iniciarála semana concurriendo hoy temprano al estado de Santa Catarina para participar de un seminario entre empresarios brasileños y alemanes. Y por la tarde, luego de la reunión con Cristina de Kirchner, no se descarta la posibilidad de que haya encuentros con inversores de Brasil en la Argentina.
Hay que tener en cuenta que firmas como Odebrecht, Petrobras, Marcopolo, Camargo Correa, Grupo Gerdau, Ambev, Banco Itaú, Manfrig y Friboi, entre otras, mantienen posiciones en la Argentina.
En el gabinete ampliado, los brasileños en agenda previstos para participar son la poderosa jefa de Gabinete, Dilma Rousseauff -ratificará con De Vido acuerdos de compensación energética-, Celso Amorim (Relaciones Exteriores), Miguel Jorge (Industria), Guido Mantega (Economía), Sergio Rezende (Ciencia y Tecnología) y Marco Aurelio García.
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