El gobernador de Buenos Aires, Felipe Solá, aclaró hoy que la cesación de pagos declarada en la Provincia "no es permanente" ni significa "un paga dios" para los acreedores, a la vez que afirmó que se llegó a esa situación por el déficit que se registró en los últimos cuatro años y la crisis económica que afecta al país.
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"No declaramos un default permanente ni un paga dios, pero no podemos dejar de admitir cuál es la real situación", expresó Solá, en referencia a la decisión de "diferir el pago de servicios" -"una forma elegante de decir default", según la calificó el propio funcionario- respecto de las obligaciones provinciales.
El Estado bonaerense, explicó el gobernador, debe hacer frente a 6 tipos de bonos, en su mayoría en dólares y euros, que vencen del 2003 al 2007 y tienen vencimiento de intereses entre el último día de enero y los primeros días de febrero.
"Vamos a tratar de realizar un reprogramación de estas obligaciones con nuestros acreedores con el mismo estilo que ha usado la Nación", adelantó Solá, al hacer referencia al canje de deuda realizado por el ex ministro de Economía Domingo Cavallo.
El mandatario justicialista indicó, en declaraciones radiales, que la crítica situación económica de las cuentas públicas provinciales se debe al déficit que "superó los cuatro mil millones de dólares anuales".
"Ese problema se ha ido resolviendo con endeudamiento, sobre lo que se tienen que pagar además intereses", manifestó Solá.
Además, agregó que la difícil situación económica del país "tuvo un correlato en los ingresos (provinciales) que han bajado mucho".
"En el '98 se frenó el crecimiento del país, en el '99 empezó la recesión, en el 2000 se agudizó y en el 2001 entramos en depresión y todo eso tuvo un correlato en los ingresos", señaló.
En ese período, dijo Solá, se registró también "un empeoramiento de la situación social" por lo que "hay más gente que concurre a hospitales, más chicos que van a comedores escolares y más necesidades de seguridad".
El gobernador se quejó además porque, según dijo, la coparticipación que recibe Buenos Aires "es bajísima" en comparación con lo que se destina a otras provincias.
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