Con promesas de inversión por más de u$s 500 millones en la Argentina, una concreta de u$s 50 millones en Punta del Este e incógnitas sobre su asociación con IRSA en el proyecto de desarrollo de la ex Ciudad Deportiva de Boca, el empresario argentinoestadounidense Jorge Pérez anunció ayer la conformación de una inmobiliaria para vender propiedades argentinas en Estados Unidos con otro argentino radicado en ese país desde hace décadas, Edgardo de Fortuna.
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«Estamos viendo los detalles del proyecto, y tenemos voluntad de permanecer en el emprendimiento, pero faltan algunos detalles, y como se dice en inglés «The devil lives in the details» (el demonio reside en los detalles)», insinuó Pérez en relación con Santa María del Plata, la ciudad satélite que levantará con IRSA en terrenos de la ex Ciudad Deportiva. Fuentes de IRSA dijeron: «Con Pérez está todo bien, y permanece en el proyecto, a menos que él decida lo contrario, pero no creemos que lo haga». El informante admitió: «Todavía nos falta un año de trámites oficiales para poder arrancar con las obras».
En lo que hace a los dos proyectos en Buenos Aires «de los que no puedo hablar porque tengo un acuerdo de confidencialidad», Pérez reveló apenas que se trata de «dos complejos de cuatro torres cada una, de uso mixto, que albergarán cada uno de ellos un hotel de seis estrellas». No quiso avanzar demasiado sobre la ubicación («¿Si están en Puerto Madero? Cerca...»), pero dijo que los hoteles serán «de una marca que aún no está en la Argentina». Y agregó: «Hasta ahora, lo que se construyó aquí y se vendió como 'lujo' no alcanza los estándares que aplicamos en la Florida. Los argentinos, en resumen, no saben aún lo que es vender en un edificio de real lujo». Pérez también se deshizo en elogios al balneario oriental; respecto de la estacionalidad de Punta del Este dijo que ninguna casa en destino turístico del mundo es usada más de tres o cuatro semanas al año y sostuvo que esa playa «está convirtiéndose en un 'in place' (lugar para el jet set) a la manera de la Costa Azul y otros lugares del mundo». Sin embargo, la mala noticia es que «hoy la Argentina no tiene nada parecido para ofrecer: sus balnearios que otrora fueron prestigiosos (aludía, sin nombrarla, a Mar del Plata) no han podido desarrollarse en esa dirección». Dijo, sin embargo, que lugares como «Mendoza, donde se está armando otro Napa Valley (en alusión al turismo vinícola de esa región de California), Bariloche y el sur en general atraerán inversiones destinadas al turismo ecológico, el que busca naturaleza y paisajes». O sea: nada parecido a las torres que levantó Sergio Grosskopf en La Mansa o al proyecto de Laguna Escondida que hará Pérez asociado a los argentinos Enrique Etchebarne y Arturo Karagozlu. Con el primero ya habían hecho juntos Delamar, el controvertido proyecto sobre la Barra de Maldonado que -según dijo Etchebarne- «ya vendimos 65% de las unidades».
El desarrollo de Laguna Escondida -un total de 220 lotes sobre ese espejo de agua y otros 22 «top» sobre el mar- es un barrio cerrado de casas con servicios comunes que proveerá una cadena hotelera «cuya marca está a definir entre las cuatro o cinco 'top' de cinco estrellas, como Ritz, Orient Express y Four Seasons», revela Pérez. El hotel tendrá unos 70 cuartos.
Pérez admitió: «La venta en Miami está un poco parada, por eso muchos inversores miran a Sudamérica y por eso salimos con De Fortuna a vender éstos y otros proyectos en toda la región». Para eso conformaron la inmobiliaria FRIS, acrónimo de Fortune Group y The Related Group, sus propias empresas. Etchebarne también reconoció que las propiedades en Punta del Este no están vendiéndose «a la velocidad de hace dos años, pero también es cierto que se extendieron miles de permisos para construir casas, sobre todo entre La Barra y José Ignacio, que es hacia donde se dirige el desarrollo en Punta del Este». Su propio proyecto está justamente a 1,5 km de José Ignacio. Los tres empresarios prevén que «se venderá igual que el resto de los bienes del balneario: 60% a argentinos, y el resto entre europeos, estadounidenses y gente de Brasil y Paraguay».
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