Los bonos tuvieron el peor día del año y no fue por el derrumbe del dólar en el mundo, la preocupación por una recesión en Estados Unidos o la caída de Bolsas de Europa, sino por la forma en que el INDEC va a medir los precios.
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El método aprobado le resultó burdo al mercado que opinó de la única manera que sabe: bajándole los precios a todo lo que sea un activo del gobierno argentino, en particular si indexa por CER.
El nuevo índice de precios es una condena para los títulos de la deuda. Los inversores confiaban en que al cambiar la forma de medir, se aplicaría un método transparente. Pero no fue así: el nuevo índice sólo le da forma legal a la manipulación. Ahora podrán sacar los productos que suban mucho en el mes y reemplazarlos por otros. No se van a medir cantidades homogéneas. El índice va a ser un indicador de la inflación que el gobierno desea, pero no va a tener ningún valor práctico porque los contratos no se guiarán por esos datos y, mucho menos, los ajustes salariales.
La remarcación de productos se hace pensando en la inflación estimada por cada uno y eso es lo que se ve en los shopping donde los aumentos de ventas en realidad son subas de facturación por efectos de precios más elevados.
En los bonos sucede algo parecido: el precio lo ponen los inversores. Cuanto más baja la cotización, mayor es la renta.
El Discount en pesos hoy tiene una renta de casi 9% sobre la inflación oficial. Es decir rinde 19%. Un bono de Brasil o de Chile lo hace por menos de la mitad.
Por eso no extrañó que este título perdiera 1,50% y quedara vendedor para hoy. Los bonos del canje en dólares cayeron 1,20% y el riesgo país subió 2,38% a 474 puntos. Los bonos argentinos ayer fueron los de peor comportamiento entre los países emergentes.
Paso al costado
Los tenedores de cupones PBI dieron un paso al costado y no aparecieron por la rueda. En el Mercado Abierto Electrónico (MAE) se negociaron apenas $ 800 mil, una cifra irrisoria comparada con los $ 12 millones del martes y los $ 8 millones del miércoles. El cupón quedó 0,40% abajo.
Los bonos posdefault tuvieron caídas generalizadas. El BOGAR (ex cupón) perdió 1,70%. El resto de los posdefault bajó alrededor de 0,70%.
Los bonos posdefault en dólares casi no tuvieron negocios. El BODEN 2012, un título que opera más de $ 50 millones por día, ayer hizo apenas $ 4 millones y bajó 0,34%.
En el Forex-MAE el dólar se mantuvo en $ 3,1580 sin que el Banco Central intervenga. Las reservas de la autoridad monetaria se elevaron en u$s 70 millones a 49.163 millones por la revaluación del euro y la fuerte suba del oro.
En las casas de cambio el dólar sigue a $ 3,17, pero el euro subió a $ 4,83. En dos días aumentó 2%.
Para hoy el dólar está algo más firme porque las órdenes de compra que ingresaron después de hora suman u$s 80 millones contra u$s 60 millones que hay ofrecidos.
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