Los asesores en programas monetarios son también los que van a sugerir medidas para salir del «corralito». Al mismo tiempo, otra parte de la delegación del FMI estuvo viendo los números de la macroeconomía (PBI, déficit fiscal, etc.).
La semana próxima arribará la misión especializada en temas fiscales que asesorará en la confección del presupuesto 2002, clave para destrabar los desembolsos pendientes del FMI.
La Argentina tiene un saldo a su favor que no le fue otorgado por incumplimiento de las metas de u$s 9.000 millones, a los que se les podrían sumar entre u$s 6 mil millones y 10 mil millones, de organismos multilaterales como el BID y el Banco Mundial.
Justamente el BID, que preside el uruguayo Enrique Iglesias, está formando un consejo asesor de seis miembros, incluido un representante del Tesoro de los Estados Unidos, para ayudar a que la Argentina tenga un tipo de cambio flotante.
Y si de asesores se trata, ayer estuvo en Buenos Aires el presidente del Banco Central de Brasil, Arminio Fraga, para explicar cómo devaluó el real en la crisis de 1999. Detrás de Fraga hay otros ministros expertos en devaluaciones que actuaron en Corea, Malasia, Indonesia y hasta Chile, que mantienen conversaciones telefónicas con Remes Lenicov.
Por otra parte, el embajador norteamericano, James Walsh, dijo ayer que le ofreció al gobierno de Eduardo Duhalde la colaboración de un equipo de técnicos norteamericanos.
Los avances en la relación con el FMI, después del inusual reclamo de la número 2 del organismo, Anne Krueger, para que la Argentina haga un plan serio, se vieron ayer en las declaraciones del director para América latina, Claudio Loser. «Pensamos que el sistema cambiario flexible que ahora tiene la Argentina es el que va a permitir dar el empujón para que la Argentina pueda volver a crecer», señaló Loser.
«Evidentemente la comunidad internacional tiene todo el interés de que el gobierno argentino y la Argentina puedan salir de esta situación tan crítica. Estamos absolutamente dispuestos a ayudar», agregó.
Justificó el «corralito» porque «es una situación de emergencia que no puede considerarse como de largo plazo. En la medida que se desarrollen acciones para salir de esta congelación, aunque no sea inmediatamente, yo creo que se estarán respetando los ahorros de la gente».
En tanto, el titular del FMI, Horst Köhler, volvió a cargar las tintas sobre la necesidad de ir a una flotación del tipo de cambio. «Me alienta el que estén conscientes de que un tipo de cambio dual crea muchos problemas y futuros obstáculos», dijo a periodistas, luego de reunirse con funcionarios turcos que visitan Washington.
«Ellos (Argentina) han confirmado que quieren deshacerse de eso tan pronto como sea posible. Esa es una buena información», agregó.
«Hemos estado en contacto estrecho con el gobierno del presidente (Eduardo) Duhalde desde un principio», dijo Köhler y confirmó: «Hemos enviado allí expertos técnicos en el sector bancario, en la operación de la deuda y en medidas fiscales, para que todo se le ofrezca a la Argentina si quieren nuestra asistencia técnica para una estrategia amplia».
Como gesto de buena voluntad, la mesa de directores del FMI aprobará en su reunión de hoy la concesión de una gracia de doce meses en algunos de los pagos que le adeuda la Argentina, señalaron a la agencia «ANSA» fuentes del «board».
Dejá tu comentario