Cuando el Ministerio de Economía dé a conocer esta semana las cifras de desocupación, surgirá un dato más que preocupante: habrá entre 14,7% y 14,9% de argentinos desocupados y será el peor octubre desde 1996, cuando como consecuencia del efecto tequila el desempleo alcanzó a 17,6% de la Población Económicamente Activa (PEA). Además, será el tercer peor octubre de la historia.
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Seguramente el jueves próximo el gobierno saldrá a anunciar que cayó el desempleo entre 0,5 y 0,7 punto porcentual; sin embargo, sólo existirá tal caída si se compara la cifra contra mayo pasado, cuando el desempleo fue de 15,4%. Pero sabido es que tal comparación no tiene demasiada relevancia ya que entre mayo y octubre es más que común que el desempleo caiga por cuestiones estacionales como la llegada de las vacaciones que motiva a la gente a posponer la búsqueda de empleo. La comparación que vale es contra octubre de 1999. Por entonces el desempleo se ubicó en 13,8% y de confirmarse las cifras adelantadas ayer a este diario por fuentes del Ministerio de Economía, en los primeros diez meses de este gobierno la desocupación ascendió 1 punto porcentual. Así, en medio de un contexto donde prácticamente no ha habido creación de empleo por 12 meses, serían nuevamente más de 4 millones los argentinos con problemas de trabajo (entre desempleados y subempleados).
Desde el equipo económico aseguraban ayer que desde mayo no se ha registrado destrucción de puestos de trabajo. De confirmarse este dato, será, claro, una buena noticia. Pero, por otro, tampoco habría existido entre octubre de 1999 y octubre de este año creación de nuevos empleos que seguirían estancados en niveles muy bajos, y mostrarían que mientras la población total crece mes a mes, la economía no está capacitada para hacer frente a dicho crecimiento, ya que no crece y por tanto no genera empleo.
Las variables para medir cuál es efectivamente la situación del mercado laboral son muchas. Por ejemplo, habrá que esperar a conocer cuál fue la evolución de la PEA, de la población urbana, de los subocupados y ver que efectivamente el total de ocupados no cayó, como sí sucedió entre octubre de 1999 y mayo pasado.
Actividad
Habrá que ver, por ejemplo, qué pasó con la tasa de actividad (que mide el porcentaje de la población total que se encuentra en actividad ya sea trabajando o buscando trabajo). Una nueva caída en la tasa de actividad podría estar mostrando lo que se conoce como 'desempleo encubierto en la inactividad', donde la tasa de desocupación es más baja pero sólo por la menor participación en el mercado laboral. También habrá que evaluar cómo quedó la tasa de empleo, esto es, la cantidad de personas que se encuentran trabajando en relación con la población urbana total. En esta tasa tiene una fuerte incidencia la evolución del total de ocupados, ya que si se mantiene estable mientras que la población total crece (en general la población total tiene un crecimiento vegetativo estimado en 1,8% anual), la tasa de empleo cae. En mayo pasado, la tasa de empleo se ubicó en el nivel más bajo desde 1997: sólo 35,9% de los argentinos se encontraba trabajando contra 36,8% en octubre de 1999 o 36,2% en mayo de 1996.
A mayo pasado se registraron 2.077.000 de argentinos desocupados y otros 11.743.000 ocupados. Pero de este total de ocupados, 2 millones de trabajadores se encontraban subocupados. Si se toman los datos de octubre, se registraron 1.833.000 de personas desocupadas y 11.871.000 ocupados. Pero de ese total de ocupados unos 1.900.000 se encontraban subocupados. La tasa de subocupación viene subiendo sistemáticamente desde que en 1982 el INDEC incluyó su medición en la encuesta permanente de hogares (EPH). Por eso habrá que evaluar qué pasó en octubre pasado con los subocupados. Si el total de ocupados se mantuvo igual (como sostienen desde el gobierno), pero creció el grado de precarización y más cantidad de argentinos se encuentran subocupados, habría una proporción mayor de desempleo encubierto y la desmejora en el mercado será mayor. Según anticipó ayer la ministra de Trabajo, Patricia Bullrich, se nota un «descenso en el índice de desocupación respecto de mayo último», así como también un «aumento en la creación de puestos de trabajo estables».
La funcionaria adelantó que «en setiembre, 91% de los contratos fueron por tiempo indeterminado y en igual período del año pasado fue de 74%, lo cual muestra que se está apostando más al trabajo estable y no al precario».
Mientras se esperan los datos definitivos, fuentes del equipo económico anticiparon que no se habría producido entre mayo y octubre pasado 'efecto desaliento' (donde el desempleo cae porque menos gente sale a buscar trabajo). Asimismo, el ministro de Economía, José Luis Machinea, pronosticó que la tasa de desocupación bajará a razón de 1,5 punto porcentual por año, a partir del 2001 y hasta el 2003.
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