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"El problema para los acreedores es que piensan que pueden recibir más, y son desengañados. La solución justa es un reconocimiento de la capacidad de pago real del pueblo argentino, y en segundo lugar, un reconocimiento de responsabilidad de los bancos", señaló Freeman.
El economista, quien estuvo de visita en Argentina hace un mes atrás invitado por el Instituto Argentino para el Desarrollo Económico (IADE), opinó que la propuesta de renegocación de deuda presentada por el gobierno es un "caso testigo" que miran con atención tanto las naciones en vía de desarrollo como los países más industrializados.
En declaraciones radiales formuladas desde Londres, Freeman, quien forma parte del comité Justicia Económica para la Agentina, una ONG conformada por artistas, intelectuales y sindicalistas británicos, sostuvo que los acreedores particulares "no tienen mucha influencia" en las presiones que ejerce el FMI sobre el país.
"Los bancos son los que tienen la influencia", sostuvo el economista, quien fundamento su opinión en que las entidades financieras quedaron "sumamente expuestas" ante sus clientes luego de que Argentina decretara el default.
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