Deuda: ¿qué es valor nominal y presente?

Economía

La renegociación de la deuda en default obliga a conocer con precisión la quita que el gobierno efectúa sobre la deuda. Para ello es indispensable repasar la diferencia entre el valor nominal y el valor presente. Tienen significados bien diferentes (de hecho la oferta argentina se mejoró simplemente porque se mantuvo la quita de 75%, pero en realidad ahora es con el valor presente).

A raíz del default y de la renegociación que tendrá que realizar nuestro país, para salir de este estado y honrar la deuda que asumió oportunamente, mucho se viene hablando de la quita de 75% que el gobierno argentino ofreció en Dubai. Sin quedar claro en esa oportunidad si dicha quita era en valor nominal o en valor presente, ahora parece que el gobierno se ha inclinado por esta última.

Hay una gran diferencia entre una y otra forma de valuación. Con el descuento del valor nominal el tema es bastante más claro: es el valor por cobrar del bono menos un porcentaje determinado, en este caso, de 75%. O sea, si se compró un bono de $ 100, y el Estado se comprometió a pagar por ello ese monto, sólo pagaría $ 25 en el momento que realice dicho pago.

El valor presente tiene otro tratamiento. Por ej.: $ 100.000 por cobrar dentro de un año tiene que ser menos que $ 100.000 hoy. Después de todo, un peso hoy tiene más valor que un peso mañana, porque ese peso puede ser invertido inmediatamente y comenzar a ganar intereses. Este es uno de los principios básicos en las finanzas. Lo que hace el valor presente de un pago a un plazo determinado es equiparar donde al inversor le dé lo mismo cobrar hoy o a futuro.

Para calcular el valor presente, descontamos (actualizamos) pagos futuros a la tasa esperada por el inversor. Esta tasa de interés esperada se la compara con inversiones similares, o sea, el costo de oportunidad. El inversor analiza cuánto deja de ganar en otra inversión similar para invertir en este préstamo o inversión. Si esperamos ganar 12% a un año, el valor presente en una inversión de $ 100.000 sería de esta forma: (ver recuadro).

En este caso el valor presente de $ 100.000 por cobrar a un año a una tasa de interés esperada de 12% es de $ 89.285,71. Es decir que invertiré $ 89.285,71 si quiero cobrar $ 100.000 a un año y ganar 12% sobre el capital invertido.

Este ejemplo es aplicable en el caso de que el dinero se cobre en un solo período. Si es en varios años, como va a ser en el pago de la deuda argentina, lo que va a cambiar es el factor de descuento a partir del segundo año en adelante. Este tendrá en su denominador el exponencial conforme a su período, vale decir, para el dinero que se cobra en el segundo año el denominador estará elevado al cuadrado, para el tercero al cubo, el cuarto a la cuarta y así sucesivamente.

A menor tasa de interés pedida por el inversor a un tiempo determinado, el valor presente es mayor; por el contrario, a mayor tasa de interés, el valor presente es menor. Llevado a un extremo de un interés esperado tendiendo a infinito, el valor presente tiende a cero.

Un precepto muy importante es encontrar la tasa de interés esperada que también se le puede llamar costo de oportunidad (es una tasa con tasas de negocios comparables) más una tasa de riesgo-país. Esto es así porque cualquier inversor va a comparar su inversión con otras similares. Nadie va a invertir un dinero esperando ganar menos teniendo un riesgo mayor al de otra inversión. A riesgo mayor, se esperará un mejor retorno. Acá podemos sacar un segundo principio financiero básico: «Un peso seguro vale más que uno riesgoso».

Esto es un concepto muy importante, porque si comparamos entre distintas inversiones, éstas deben de ser similares en cuanto a riesgo. Lo mismo se da a nivel países, no es lo mismo una inversión en un país altamente desarrollado que en un país en vías de desarrollo u otro no desarrollado. Por eso voy a pedir un interés mayor en un país en vías de desarrollo que por ejemplo en los bonos del Tesoro norteamericano.

Encontrada la tasa de interés esperada, hay que hacer una proyección del «cash flow» que se va a recibir y luego descontarlo a esa tasa de interés esperada. Cuanto más alta sea esa renta esperada y más largo sea el plazo para cobrar el capital, menor será el valor presente. Ese valor presente el inversor lo va a comparar con otro valor presente de otra inversión similar y va a colocar el dinero donde ese importe es mayor.

Para el caso argentino, por todos nuestros antecedentes y la prima de riesgo-país, el inversor buscará una alta tasa de retorno, por lo tanto, el valor presente de los bonos a largo plazo, con un interés bajo dado por el bono que entregaría el Estado argentino, será porcentualmente muy bajo.

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