ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

13 de enero 2021 - 00:00

Diálogos de Wall Street

Wall Street se prepara para la asunción de Biden. ¿Por dónde empezará su gestión? Gordon Gekko nos da su opinión.

ver más
Su papel de "Gordon Gekko" le valió un Oscar

Periodista: ¿Qué otro condimento podríamos agregar? La toma del Congreso de EE.UU., el presidente Trump en la antesala de su segundo “impeachment” cuando su mandato se acabó, las redes sociales en la picota, los demócratas que se apropian del Senado sobre la hora. Y Biden confirmado como presidente electo pero su gabinete que sigue en veremos, y ya tienen que asumir. Para colmo, el FBI habla de posibles atentados. ¿No es notable la paz en Wall Street?

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Gordon Gekko: Se diría que es un último bastión de solidez. El covid hace estragos. Y la economía destruyó 140 mil empleos netos en diciembre.

P.: Las vacunas no podían haber llegado en mejor momento.

G.G.: Ya lo dijimos, la fórmula ganadora fue Biden-Pfizer.

P.: ¿Cómo arranca Biden en la Casa Blanca la semana próxima? ¿Por dónde empieza?

G.G.: Si Nancy Pelosi consigue habilitar el juicio político de Trump -y nada sugiere que no tenga los votos necesarios- deberá sacar turno en el Senado. Precisa que en las primeras semanas, le dediquen por lo menos “medio día” (sic) de su tiempo a resolver la nominación y confirmación de su equipo de gobierno.

P.: ¿Cuánto puede afectar una transición tan sui generis la gestión de la nueva administración?

G.G.: Los grupos de trabajo demoraron en acceder a la información. El propio Biden recibió los partes de inteligencia con tardanza. ¿Habrá quedado alguna zona ciega deliberada para provocar un tropiezo? Es probable. La decisión del Tesoro de retomar los fondos concedidos a la FED, y no utilizados, es una muestra del espíritu mezquino que guió el traspaso de mando. Pero no todo es negativo. Este final bochornoso en el Capitolio puede ser una palanca que Biden use a su favor. Hablo desde conseguir el apoyo culposo de la oposición hasta una mayor tolerancia al error. Y no sólo por parte de la opinión pública, también de las empresas. Biden es un negociador nato y podrá sacar provecho.

P.: ¿Cuánto urgencia conlleva la implementación del estímulo extra?

G.G.: Tendremos un anuncio rápido. Los rasgos generales del plan. Como para que no haya dudas. Pero el diablo estará en los detalles, y eso habrá que discutirlo.

P.: ¿Es posible que el nuevo paquete se apruebe de manera exprés? ¿A fin de enero quizás?

G.G.: No creo. Tampoco se lo necesita tan de prisa. Se montará –a manera de complemento– por encima de lo que ya se sancionó. Si un programa de 700 mil millones/1 billón de dólares sale a fin de febrero o comienzos de marzo dese por satisfecho/ muy contento.

P.: ¿Contará con apoyo de los legisladores republicanos? ¿O Biden apelará al rigor de la aritmética que ahora, después de Georgia, lo favorece? ¿Usará el voto de la vicepresidente Harris para imponer su criterio?

G.G.: Me imagino que buscará contar con apoyo de ambos partidos. Por supuesto puede seguir el proceso que se conoce como reconciliación, utilizable solamente en materia presupuestaria, y allí se arreglaría con 51 votos en el Senado.

P.: Que los tiene.

G.G.: Que los debería tener si alinea a todos los senadores demócratas y luego define la vicepresidente. Pero eso no es una ley de hierro, depende del contenido del paquete.

P.: ¿Desconfía de la disciplina partidaria?

G.G.: Existe una zona temática donde las posturas moderadas de demócratas y republicanos son más parecidas entre sí que con respecto a las alas extremas de sus propios partidos. Si uno observa las designaciones de ministros, Biden parece apuntar su gestión hacia allí.

P.: En todo caso, cualquiera sea el camino legislativo, ¿cree que el estímulo se va a ampliar?

G.G.: Sí. Es lo que piensa la Bolsa y sobre todo es lo que refleja la fuerte suba de las tasas largas (y el empinamiento de la curva).

P.: En una semana, la tasa de diez años trepó un cuarto de punto. ¿Le preocupa?

G.G.: No. Es lo mejor que podía pasar. No hay durazno que no traiga un carozo. Y si el estímulo va a agrandar el durazno es lógico que el carozo crezca. Antes de la pandemia, la tasa larga orillaba 1,8%. Es buen momento para tenerlo en cuenta.

Últimas noticias

Te puede interesar

Otras noticias