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"Sabemos que US Foodservice es importante en un mercado fragmentado y en crecimiento. La venta de esta filial significaría una destrucción enorme de los valores accionariales", dijo Moberg en la junta de accionistas.
El nuevo directivo del gigante holandés estimó que la recuperación de la filial estadounidense puede durar todavía "entre 18 y 24 meses", pues ahora comienza a incorporarse un nuevo equipo de gestores.
También destacó la necesidad de centrar las actividades de Ahold en aquellos sectores en los que ya posee una posición de liderazgo, en deshacerse de sus actividades "no centrales", así como proceder al ahorro máximo de costes y a la estandarización de los servicios, los productos y las tiendas.
Siguiendo esta estrategia, Ahold ya se deshizo de sus empresas en América Latina y en Asia, mientras que la holandesa evita pronunciarse sobre si considera como centrales sus actividades en España, donde cuenta con 600 tiendas.
Los accionistas ratificaron por mayoría el nombramiento del sueco Moberg como nuevo directivo, pero no sin ausencia de polémica porque se escandalizaron al saber que cobra 1,5 millones de euros anuales, más un bono máximo de 2,5 veces esa cantidad, y que en caso de despido recibiría el doble de su salario anual y de los bonos.
Los accionistas incluso exigieron que se renegociasen estas condiciones o no ratificarían el nombramiento de Moberg hasta la siguiente junta de accionistas.
Sin embargo, el directivo lanzó un ultimátum diciendo que si no se procedía a la votación abandonaría su puesto, lo que desembocó finalmente en la aceptación de su cargo, según la agencia ANP.
Coincidiendo con la junta de accionistas, Ahold publicó hoy las cifras para el ejercicio 2002 de sus filiales holandesa, Albert Heijn, y de la norteamericana Stop & Shop, que son los principales avales para el crédito de 3.100 millones de euros concedidos para recuperarse del fraude en EEUU.
En este sentido, el presidente del Consejo de Administración de Ahold, Henny de Ruijter, dijo hoy que esperan cumplir con el nuevo plazo -el 30 de septiembre- concedido por los bancos para presentar sus cifras completas del ejercicio 2002.
Este plazo estaba en principio establecido para el pasado 15 de agosto, pero las entidades financieras aceptaron el pasado 8 de agosto prolongarlo hasta el 30 de septiembre.
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