El sindicato de mecánicos Smata estimó que más de 10.000 trabajadores sufren las suspensiones.
El Gobierno nacional desmintió que las suspensiones en el sector automotriz tengan vinculación con la falta de insumos importados y se quejó por la falta de entrega de unidades del plan Pro.cre.auto.
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"(Las suspensiones) están vinculadas a la baja de la demanda externa", justificó ele jefe de Gabinete, Jorge Capitanich en su habitual conferencia de prensa matinal en Casa Rosada. El funcionario reveló que este jueves, en medio del paro opositor, se reunió con el ministro de Economía, Axel Kicillof para trata el tema y estudiar la "evolución" de la demanda en ambos países, la doméstica y la de Brasil.
"Hay que analizar la integración de toda la cadena de valor de la industria automotriz. Tener mayor número de autopartistas, con más componentes locales, para la producción final del vehículo. Hay que incrementar el valor agregado dentro del producto final", exhortó Capitanich. "Las suspensiones son transitorias. Con estímulos se buscan concretar estas metas", remarcó.
En las últimas horas trascendió que Fiat Brasil habría cortado el suministro de autopartes a su filial argentina a causa de una deuda acumulada, por facturas impagas, que ronda los u$s 600 millones. Presuntamente ese pasivo se generó a causa del "cepo cambiario" y porque el Banco Central no libera las divisas necesarias para cumplimentar los pagos para cumplimentar con las Declaraciones Juradas Anticipadas de Importación (DJAI).
El gobernador de Córdoba, José Manuel de la Sota anunció durante una entrevista en Canal 26 que Fiat se bajó de línea de créditos que otorgó el Banco de Córdoba para comprar vehículos de esa terminal automotriz y de Renault.
Sin embargo, para Capitanich algunos empresarios y dirigentes de la oposición tienen otros intereses. "Hemos identificado maniobras de parte de la industria automotriz para no proveer unidades, respecto al tema de los créditos (Pro.cre.auto), invocando restricciones a la importación" y aseguró que "en muchos casos son acciones promovidas por ciertas empresas del rubro automotriz que pretenden justificar con falta de insumos importados, excusas que son absolutamente inadmisibles, que no son ciertas, reales ni tangibles".
"Las DJAI no responden a un sistema de regulación de importación, sino a la verificación y control de las importaciones. No existe una razón que justifique admitir los supuestos problemas de insumos importados para fabricar bienes nacionales", sentenció.
"La industria nunca dice lo que hemos logrado en todo este tiempo", comentó, y recordó que desde 2003 se pasó de comercializar 5 millones a 11 millones de vehículos.
Kicillof viajó intempestivamente este jueves a Brasil donde se reunió con funcionarios para analizar los conflictos pendientes en el comercio bilateral entre ambos países y terminar la redacción final del protocolo del próximo acuerdo automotriz que entrará en vigencia en enero próximo. En San Pablo, se entrevistó con los ministros de Industria y Comercio, Mauro Borges, y de Hacienda, Guido Mantega. En las próximas horas se esperan novedades del viaje.
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