Los mercados están muy sensibles por todo cuanto acontece con la economía norteamericana. Se mantiene intacto el temor a que entre en recesión. Si en este contexto se agrega el dato de que la Argentina está perdiendo su mayor activo, que es el alto superávit fiscal, es de esperar una mala performance de los papeles locales. Y esto es lo que pasó ayer: se volvieron a repetir las bajas en los bonos y acciones domésticas. Lo único que puede hacer revertir este mal clima entre inversores del exterior es que rápidamente se normalice el INDEC. Aún no está claro cuándo es que Néstor Kirchner dispondrá el llamado a concurso de 20 cargos estratégicos en ese organismo. En el ínterin, las cotizaciones tienen más para bajar que para subir y están atadas como nunca a los datos que provienen desde Estados Unidos. La cantidad de negocios no es elevada en la plaza, lo que refleja la cautela imperante. Un elemento clave que hay que tener en cuenta es la próxima difusión de la inflación minorista de marzo. Será después de Semana Santa, y en función de la credibilidad que despierte el dato se moverán los precios.
Los bonos en pesos terminaron en baja y quedaron en mala posición para hoy, acosados por negativos datos del exterior y algunas preocupaciones por el manejo de la economía local.
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Ayer, en Estados Unidos, el Indice de Confianza del Consumidor de marzo, que mide el grupo privado The Conference Board, cayó a 107,2 puntos, debajo de las expectativas de los analistas.
La baja en la confianza del consumidor fue contrarrestada por un incremento en ellos de las expectativas inflacionarias. Todos estos datos son seguidos de cerca por George W. Bush.
Una menor confianza podría señalar una desaceleración de la economía, lo que suele atraer a los inversores hacia los bonos, pero la inflación reduce el valor de estos títulos con el paso del tiempo. Por esta causa,la renta de los bonos del Tesoro subió a 4,61%.
Los inversores esperan nuevas señales hoy cuando se presente ante el Congreso estadounidense el presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke.
. Preocupación
En tanto, en Buenos Aires, la preocupación de los inversores no pasa sólo por el fuerte aumento del gasto público, sino porque se manipularon las cifras al hacer figurar como ingresos una partida de $ 1.000 millones del Banco Central para agrandar el superávit fiscal.
Esto, unido a lo que sucede con el INDEC en la formulacióndel índice de precios minoristas más las vacilaciones que se ven en el gobierno para normalizarlo, crearon un clima negativo entre los inversores.
Sólo se puede rescatar como dato positivo que los vendedores retuvieron títulos para no malvenderlos, por eso el monto de negocios entre el Mercado Abierto Electrónico (MAE) y la Bolsa de Comercio se mantuvo en $ 1.500 millones, muy por debajo de lo negociado la semana pasada.
En estas circunstancias, el Discount en pesos, el principal bono del canje de la deuda, perdió 0,67%. En el mercado de futuros de títulos públicos cotizó a $ 146 para fin de abril, 0,89% menos que el día anterior.
Los bonos posdefault tuvieron una suerte parecida, aunque con descensos más leves de alrededor de 0,20%, a excepción del BOGAR 2018, que bajó medio punto. La sorpresa fue la suba de 0,70% del BOCON PRE 8.
Entre los bonos en dólares, lo más destacado pasó por el BODEN 2012, que subió 0,20% porque la divisa se fortaleció en el mercado mayorista.
El dólar terminó en el MAE-Forex, el mercado mayorista más importante donde operan los bancos, a $ 3,107, dos milésimas por encima del día anterior. En las casas de cambio siguió a $ 3,12 para la venta.
La divisa estuvo sostenida por las compras del Banco Central, que elevó sus reservas en u$s 90 millones a u$s 36.570 millones. No se vieron manos privadas fuertes comprando, sino muchas operaciones de bajos montos, porque se acerca el fin de mes y hay quienes tienen que cerrar posiciones.
Para hoy el dólar quedó más firme, porque después de hora predominaron las órdenes de compra. En el «bid» hay pedidos por u$s 90 millones contra un «offer» de apenas u$s 30 millones.
Se está notando en el mercado local el menor ingreso de dólares para comprar bonos y sin ese ingrediente el mercado va a seguir débil.
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