Dallas (Reuters) - «La inflación aún es un gran riesgo para la economía de Estados Unidos, y los especialistas en política monetaria no dudarán en subir las tasas de interés una vez más si los datos entrantes sugieren que es necesario», dijo el presidente de la Reserva Federal de Dallas, Richard Fisher.
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«Hay un incremento definitivo en el impulso inflacionario», explicó ayer a un grupo de bienes raíces. «La Reserva Federal no tolerará la inflación», agregó, denominándola como el enemigo de la economía. Fisher es el primer funcionario de la Fed que hace comentarios luego de que el Comité
Federal del Mercado Abierto votó la semana pasada a favor de mantener las tasas de interés de referencia estables en 5,25%.
División
Esa decisión, adoptada con una sola disidencia, representó una pausa en una serie de alzas decididas por la Fed en 17 encuentros consecutivos en más de dos años. Los mercados financieros están divididos en torno a si la Reserva Federal reanudará su ciclo de endurecimiento monetario. Las futuros de las tasas han caído esta semana, luego que los datos del índice estructural de precios al productor y de los precios al consumidor se mantuvieran por debajo de las expectativas de Wall Street, sugiriendo que el panorama de la Fed de una moderación en la inflación podría estar influyendo.
La economía estadounidense usualmente se desacelera previo a un retroceso en la inflación, señaló. Sin embargo, los pronósticos sobre el futuro de las tasas de la Fed son meros supuestos, dijo. Fisher explicó que la Fed que dirige Ben Bernanke «observará y escuchará, y probará los indicadores a medida que vayan llegando», manteniéndose dependiente tanto de los datos estadísticos como de los anecdóticos, y continuará vigilante ante la demora entre las acciones y sus efectos sobre la economía.
«Espero que las 17 alzas consecutivas (de la Fed) hayan comenzado a tener efecto (...) pero no sé con precisión cuánto tomará y qué duración tendrá el impacto», señaló Fisher a la prensa. En el fondo, los banqueros centrales están más preocupados por la inflación, «la enemiga del crecimiento sostenible», dijo. «Si vemos, tras esta pausa, que la inflación comienza a amenazar la prosperidad de la economía, emprenderemos deliberadas (...) medidas para contrarrestarla», dijo. Aún así, «eso no significa que necesitemos empuñar un martillo sobre la economía». La inflación de precios tradicionalmente no se enraíza a menos que esté acompañada de una inflación salarial, dijo el funcionario.
«Conversaciones con presidentes ejecutivos de compañías y con otros operadoresempresariales apuntan a una emergente y creciente escasez de trabajadores calificados y semicalificados, junto a concurrentes presiones salariales al alza», dijo. Fisher señaló a la prensa que la desaceleración económica ayudaría a reducir en parte las presiones inflacionarias.
Energía
Al mismo tiempo, más compañías reportan la capacidad de subir los precios con una menor resistencia de los consumidores, afirmó. Los precios energéticos son un factor. Algunos restoranes del área de Dallas, por ejemplo, han visto subir los precios energéticos en hasta 40 por ciento este año, dijo Fisher. Señaló, además, que el crecimiento del PBI de Estados Unidos en el segundo trimestre probablemente sea revisado a cerca de 3% desde la lectura inicial de 2,5% y que el tercer trimestre sería similar.
«No se ve una recesión en el horizonte», agregó. No obstante, el mercado de la vivienda residencial en Estados Unidos está en medio de una notable corrección por su « carácter repentino y su profundidad», dijo, señalando que la caída en el sector, junto a los altos precios de energía y las tasas de interés más altas, están «definitivamente causando un impacto en el consumidor».