Kuala Lumpur, Malasia (Reuters) - Estados Unidos no cree que tenga sentido tratar de revivir las conversaciones comerciales globales con una oferta unilateral para abrir aún más los mercados estadounidenses, dijo ayer la representante comercial de Washington, Susan Schwab.
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La funcionaria dijo que Estados Unidos no había abandonado las esperanzas de llegar a un acuerdo sobre un nuevo pacto comercial mundial antes de que venza en julio de 2007 la autoridad de la Casa Blanca para negociar convenios por la denominada vía rápida.
Pero también dejó claro que no tenía ninguna intención de reactivar con una oferta unilateral las estancadas negociaciones.
«Está muy, muy claro que Estados Unidos por sí solo no puede y no será capaz de revivirlo», dijo Schwab en una entrevista al margen de una ronda de conversaciones comerciales regionales en Malasia.
La funcionaria dijo que, hablando en forma realista, se debería haber logrado un acuerdo el mes pasado para poder cumplir el plazo de julio de 2007. «Obviamente no lo logramos, pero no hemos abandonado», agregó.
La Ronda de Doha de conversaciones, de casi cinco años de duración, fue suspendida el mes pasado después de que las naciones fracasaran nuevamente en sus intentos para acordar en qué medida deberían recortar los aranceles agrícolas y manufactureros.
La Unión Europea (UE) culpó a Washington por el estancamiento, instándolo a que se esfuerce aún más para reducir sus subsidios agrícolas.
Schwab participa en una serie de foros comerciales en Asia, Brasil y Australia a lo largo del próximo mes, y han surgido esperanzas de que Washington intente superar el punto muerto antes de perder la autoridad de la vía rápida.
Esta alternativa permite que el gobierno del presidente George W. Bush concrete acuerdos comerciales con una participación sólo mínima del Congreso y es considerada crucial para la conclusión de la Ronda de Doha de negociaciones comerciales, que comenzó en la capital de Qatar en noviembre de 2001.
Clave
«Estados Unidos no ha abandonado los intentos para encontrar una solución al estancamiento de la Ronda de Doha», dijo Schwab. «Tratar de resucitar la Ronda de Doha es crucial», agregó, y explicó que ésta era clave para aliviar la pobreza e incrementar el crecimiento de la economía mundial.
Pero cuando se le preguntó si la mayor economía mundial veía algún sentido en tomar el liderazgo y hacer una oferta unilateral para abrir aún más su mercado, la funcionaria sostuvo: «No, porque lo intentamos en octubre (de 2005), una oferta muy ambiciosa, una oferta unilateral».
«Eso fue en anticipación de que otros países la igualaran con un conjunto de ofertas de ambición similar. Eso nunca ocurrió. Obviamente, ese enfoque no ha funcionado», declaró.
Los países en desarrollo han exigido un mayor acceso para sus exportaciones agrícolas a los mercados ricos como Estados Unidos y Europa, como medida previa a que ellos acepten una reducción de los aranceles industriales.
Washington también está revisando su sistema de aranceles preferenciales para los países más pobres, un programa de 32 años de antigüedad que vence a fines de 2006.
La revisión analizará si las naciones de rápido desarrollo, como India y Brasil, los líderes de los países en desarrollo en la Ronda de Doha, deberían seguir beneficiándose del programa.