9 de mayo 2002 - 00:00

EE.UU.: polémico subsidio al campo

Una mala noticia recibió ayer la Argentina: el Senado norteamericano aprobó la controvertida ley agrícola, que destina más de u$s 73.000 millones hasta 2007 en subsidios directos para los agricultores. Esto representa un aumento de 70% de los gastos agrícolas en seis años. El beneficio se da a estados rurales donde se están librando batallas electorales. La ley, que viola abiertamente toda las reglas del comercio internacional, está fuertemente cuestionada por Europa, Australia y la Argentina, entre otros. La Argentina, con países de la región también afectados, debería incluir este trascendental tema en todos los ámbitos de negociación. Hasta con el FMI. George Bush se había mostrado disconforme con el proyecto, pero su veto a los subsidios habría dañado la posibilidad de los candidatos de su partido para las elecciones parlamentarias de noviembre venidero, por lo que decidió cambiar de idea. Los subsidios van para los productores de granos y algodón, a quienes se les aumenta lo que recibían hasta ahora. También los productores de miel y lana gozarán de la reanudación de este beneficio. Otros que están en estudio favorecerán a los productores de leche, lentejas, avellanas y guisantes. Todo en contra del país.

Washington (Bloomberg, AFP) - El Senado de Estados Unidos aprobó ayer una ley que garantizará subsidios masivos a los agricultores estadounidenses, fuertemente cuestionada por los europeos y australianos, que afirman que la legislación viola las reglas internacionales de comercio.

El Senado, con mayoría demócrata, sancionó la denominada Ley Agrícola por 54 votos contra 35, luego de la aprobación la semana pasada en la Cámara de Diputados, controlada por los republicanos, con 280 votos a favor y 141 en contra.

La ley debe ahora ser firmada por el presidente George W. Bush, quien ya adelantó que la aprobará, ignorando las quejas de sus socios comerciales.

El proyecto de ley fija orientaciones para los próximos 10 años en el sector agrícola. Prevé, en particular, desbloquear más de 73.000 millones de dólares hasta 2007 en subvenciones públicas directas para los agricultores, lo que representa un aumento de 70% de los gastos agrícolas en seis años. Compañías como Eastman Kodak Co., Procter & Gamble Co. y Kellogg Co. temen que esta medida legislativa socave la gestión de los negociadores estadounidenses en una nueva ronda de conversaciones de la Organización Mundial de Comercio, en la que se espera abrir los mercados de las películas, el dentífrico, el trigo y otros.

«Estamos muy decepcionados», dijo George Franklin, subdirector general de asuntos mundiales gubernamentales del fabricante de cereales Kellogg. «Afecta considerablemente nuestra credibilidad si queremos afirmar que somos promotores del libre comercio y al mismo tiempo mantenemos nuestras barreras proteccionistas».

El aumento de $ 51.700 millones en el gasto agrícola, aprobado la semana pasada por la Cámara de Representantes, que Bush dijo que firmará, sobreviene tras las decisiones del gobierno de proteger a las siderúrgicas de las importaciones e imponerle aranceles a la madera canadiense.

Aunque los gobiernos de Japón y la Unión Europea han cuestionado algunas de esas decisiones en la OMC, la oposición de las empresas estadounidenses podría constituir un golpe aun mayor para el gobierno, ya que se hallan entre los principales aliados del país en cuanto a libre comercio se refiere. Las medidas sobre el acero, los productos agrícolas y la madera tienen el propósito de asegurar votos en el Congreso para extender la autoridad de negociación comercial del presidente y apuntalar el apoyo a los candidatos republicanos en las elecciones congresuales de noviembre, dijeron analistas.

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