Los números finales podrían dar la idea que fue una jornada fácil y de optimismo. Después de todo 1,35% ganado por el Dow, que cerró en 10.574,29 puntos, y 1,29% que ascendió el NASDAQ no son malos números y parecería indicar que el mercado sigue apostando a la suba. Sin embargo, lo acontecido durante la jornada refleja que las dudas siguen. Poco antes de la apertura, los índices de futuro mostraban lo que sería un mercado bajista. El Promedio Industrial abrió con alguna duda, pero para las once de la mañana ya ganaba cerca de 1% liderado por las acciones bancarias y las de empresas cíclicas. Desde el frente de los papeles tecnológicos, en especial los fabricantes de semiconductores y las empresas de Internet, las cosas eran mucho más complicadas y si bien se había remontado desde el mínimo del día cuando el NASDAQ había alcanzado a retroceder 1,34%, el indicador continuaba del lado perdedor. Tras un período de casi cuatro horas en que se mantuvo prácticamente sin variaciones, el interés por las blue chips repuntó cuando las tecnológicas pudieron salir del terreno perdedor para quedar marcando un nuevo máximo anual. El catalizador para la suba final fue el informe de la FED sobre la actividad económica conocido como «Beige Book». Si bien los datos del informe muestran que la economía sigue en la senda de la recuperación, conviene tener en cuenta que algunos datos aún siguen sin mostrar lo mismo. En particular el mercado laboral que continúa deprimido (tradicionalmente es lo último en mejorar) y el consumo de los particulares que está estancado a valores de hace un par de años.
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