El HSBC Argentina se quedó finalmente con la sucursal argentina de la italiana Banca Nazionale del Lavoro (BNL): pagará u$s 155 millones por 100% de esa filial. El acuerdo fue suscripto por Mario Girotti, CEO mundial de la BNL, que viajó a Buenos Aires «ex profeso». Su contraparte fue Antonio Losada, CEO del HSBC.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Según fuentes de la adquirente, la compra será financiada con fondos propios, generados por la filial local del grupo británico. La operación deberá ser autorizada por el Banco Central, trámite que debería estar concluido hacia marzo o abril. Recién entonces comenzará el proceso de fusión de ambas entidades, que no se completaría antes de fin de año; hasta esa fecha, entonces, coexistirán ambos bancos con sus respectivas marcas y redes de sucursales separadas.
Cuando se concrete esta fusión, el HSBC sumará las 90 sucursales de la BNL a su actual red de 58; también agregarán 1.800 empleados de los que Losada asegura «no se despedirá casi a nadie» (ver reportaje aparte). De las casi 150 agencias quedarían 120 (se desactivarían una treintena, por cuestiones de proximidad, pero se elegirá la mejor ubicada sea del HSBC o de la BNL).
El HSBC es el tercer grupo financiero del mundo; luego de la tormenta de 2001/2002, en la que un juez incluso llegó a pedir la detención de su entonces CEO Roger Smith, hubo rumores de que se retiraría del país, tal como hicieran otras entidades extranjeras. Sin embargo, con compra anunciada ayer redobla su apuesta en la Argentina, dado que -simultáneamente con la misma- el banco confirmó que capitalizará su filial argentina en u$s 60 millones, que se agregan a los casi u$s 540 millones que lleva invertidos en el país desde el inicio de la crisis.
En una operación paralela, La Caja se quedó con La Estrella Compañía de Seguros de Retiro (también de la BNL) por un monto que no se especificó. El banco anunció también que en los próximos días se concretará la venta de la compañía de seguros Fidia SA, pero no dio detalles del posible comprador.
Con el anuncio de ayer se cierra una saga que se extendió exactamente once meses: a fines de febrero del año pasado el Banco Hipotecario SA dio a conocer un acuerdo con la BNL por el que se comprometía a pagar alrededor de u$s 210 millones, dejándoles a los italianos cerca de 4% del capital de la nueva entidad. Después de eso, Franco Macri adujo que la BNL debía seguir siendo un banco italiano, y se alió con un grupo de constructores de Italia para intentar detener dos operaciones: la local y la OPA que había lanzado el español BBVA por la casa matriz. • Selección
Finalmente, ninguno de los dos compradores iniciales pudieron cumplir con su cometido: el Hipotecario chocó con la negativa del entonces ministro Roberto Lavagna y de su secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen, y el BBVA debió dar marcha atrás con su oferta, dado que la cooperativa aseguradora Unipol la mejoró sustancialmente. Lo curioso es que Lavagna y Nielsen ya no están en el Palacio de Hacienda, y el Banco de Italia ( Central) vetó la OPA de Unipol, con el argumento de que no tenía la solvencia financiera necesaria para encarar la compra de la BNL.
Ante esta situación, la gerencia del banco italiano le encargó al suizo UBS que encontrara nuevo comprador para su agencia argentina; después de un proceso de selección quedaron el Comafi y el HSBC, que presentó la mejor oferta y ganó la partida. Seguramente porque ya sabían de antemano el resultado, Eduardo Elsztain («uno» de IRSA, controlante del BHSA), Clarisa Estol ( presidenta del banco) y Saúl Zang (socio de Elsztain) están en Davos, participando de la cumbre, ajenos al cierre.
La venta también consolida una tendencia: banco extranjero que se va es reemplazado por otro banco extranjero, iniciada con el sudafricano Standard Bank quedándose con el BankBoston.
En sentido inverso, la salida de la BNL marca la admisión de su imposibilidad de consolidarse en el país (al margen de que la decisión fue tomada en la sede central). Presente en el país desde los años 60, recién en los 80 se lanzó como banco masivo. En su historia hay algunos sonoros fracasos (como la tarjeta Oasis) y también éxitos, como su protagonismo en la introducción de cajeros automáticos.
Dejá tu comentario