El oro ascendió 1,1% a u$s 1.232,50 la onza en Nueva York, ante un recorte de ganancias del dólar y pérdidas de las acciones en Wall St., con la confianza de los inversores impulsada por las expectativas cambiantes sobre el momento en que tendría lugar un alza de las tasas de interés en Estados Unidos.
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El metal estaba respaldado por las caídas en los mercados de acciones europeos y estadounidenses, después de que los precios del petróleo cayeron a su piso desde marzo de 2009. Por su parte, el dólar recortó sus ganancias previas frente a seis grandes monedas.
Los precios débiles del crudo suelen afectar al oro, pues reducen la necesidad de este metal como cobertura frente a la inflación conducida por el petróleo. Pero como los mercados de valores han sido golpeados recientemente por la persistente debilidad de los precios del crudo, la búsqueda de refugio seguro impulsó al metal precioso.
El oro registró su mayor ganancia semanal desde junio la semana pasada, con un 2,9%, cortando tres semanas de declive.
El dato de nóminas no agrícolas del viernes mostró que los salarios estadounidenses registraron su mayor declive en al menos ocho años en diciembre, pese a que las nóminas aumentaron en 252.000.
El dato se sumó a especulaciones de que la Reserva Federal será cautelosa a la hora de aumentar las tasas de interés, lo que podría ayudar al oro, que no rinde intereses.
El oro también obtuvo respaldo de los mercados físicos, con los compradores en China abasteciéndose antes del feriado de febrero por el Año Nuevo Lunar.
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