Los precios del petróleo comenzaron a bajar de sus niveles más altos hoy en Nueva York bajo el impacto de una fuerte recomposición de las reservas de crudo estadounidenses, luego de superar récord tras récord durante dos sesiones consecutivas.
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El barril de "light sweet crude" para entrega en abril, nuevo contrato de referencia, cerró en baja de 1,47 dólar a 98,23 dólares. En los intercambios electrónicos previos, superó sin embargo la barra simbólica de los 100 dólares, alcanzando 100,33 dólares.
En las dos últimas sesiones de cotización, martes y miércoles, el contrato de marzo había llegado a niveles jamás alcanzados, con un récord de cierre en 100,74 dólares y un récord histórico de 101,32 dólares el barril.
El conflicto entre ExxonMobil y Caracas, la violencia en el delta del Niger y la previsión de una eventual decisión de la OPEP de no aumentar sus cuotas de producción sirvieron de pretexto a los fondos especulativos para invadir el mercado del crudo, mucho más rentable en este momento que los volátiles mercados bursátiles.
Pero "el retorno de los intereses especulativos a los mercados de materias primas hizo subir los precios mucho más allá de lo que los fundamentos actuales del mercado justifican", estimó Mike Fitzpatrick, analista de MF Global.
"No hay ninguna duda de que el mercado es centro de compras masivas luego de un alza de más de 14 dólares en solamente una semana", afirmó Fitzpatrick.
"Eso no tiene nada que ver con una supuesta falta de petróleo en el mundo o una demanda anormalmente elevada", concordó Fadel Gheit, analista de Oppenheimer.
El informe semanal del departamento de Energía estadounidense hizo retornar parcialmente a primer plano los fundamentos del mercado, dando cuenta de un nivel de las reservas petroleras estadounidenses considerado confortable por los analistas.
Los stocks de crudo aumentaron en 4,2 millones de barriles, encadenando su sexta alza consecutiva.