También se muestran reticentes a otorgar un nuevo «waiver» (perdón) ante el temor de que el nuevo gobierno desde un comienzo se relaje en su cruzada por encarar las reformas estructurales pendientes. Por ello, hay mucho recelo en el FMI, sobre todo ante el cúmulo de declaraciones contradictorias de varios miembros del nuevo gobierno.
En tal sentido, hay cierta incertidumbre sobre cómo jugará ahora el G-7 (grupo de países más industrializados), porque tanto en el tema tarifas como bancos las posiciones son encontradas.
El gobierno de
También entra a tallar cómo jugará Estados Unidos, que fue «factotum» para que el Directorio del FMI otorgara la refinanciación de vencimientos a la Argentina. Debido a la última votación por el caso Cuba y el conflicto con Irak.
Dejá tu comentario