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Desde distintas áreas, el Gobierno salió hoy a ratificar no solo la disposición, las condiciones que tiene la Argentina para negociar un nuevo acuerdo y la firmeza que mantendrá para no aceptar condicionamientos a la actual política económica, sino que también dejó en claro la capacidad de pago del país en caso de no lograr un entendimiento.
"Argentina está en condiciones de negociar con el Fondo", afirmó hoy el canciller Rafael Bielsa en una conferencia en Casa de Gobierno, pero aclaró que "esto no significa que vaya a haber un acuerdo, porque una negociación es de a dos y un interlocutor puede no querer el acuerdo o plantaer condiciones que no se aceptan", explicó.
Según el ministro, "técnicamente y profesionalmente, Argentina ha hecho las cosas necesarias para sentarse a buscar un acuerdo. Si se quiere lograr, fantástico, en los términos que ambas partes lo puedan consentir. Si no se logra: seguiremos sin acuerdo", agregó.
Desde el Ministerio de Economía, una alta fuente pronosticó "complicaciones" para lograr un acuerdo con el organismo, ya que las imposiciones hacia la Argentina van a contramano del "corazón de la política económica".
"No me imagino a un FMI sin condicionamientos de los que duelen, entre los cuales figuran un dólar para abajo, reajuste de tarifas domiciliarias y reforma impositiva", señaló la fuente.
Frente a este panorama y de cara a los compromisos vigentes con los organismos multilaterales de crédito, "estamos analizando pagar a través de tres métodos, que serían tres fuentes de financiamiento alternativas".
Uno de esos métodos pasa por "recurrir a todos los fondos que el Estado tiene en distintos lugares, como la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), la Administración Nacional de Seguridad Social (ANSES), los adelantos transitorios y los fondos fiduciarios".
Otra fuente de financiamiento será el "superávit" previsto y también se podrá apelar "a la más nueva de todas", que es la "colocación de deuda de largo plazo, que desde mayo hasta acá se ubica en torno a los 8.500 millones de pesos".
En cuanto a los inminentes pagos de deuda, recordó que "noviembre es un mes de bajos vencimientos y no habrá problemas para pagar unos 2.700 millones de pesos, de los cuales 780 millones de pesos corresponden al FMI (350 millones de intereses y 430 millones de amortización de capital).
De todas maneras, la fuente admitió que el proyecto de Presupuesto 2006 prevé "una refinanciación del FMI equivalente a 1.100 millones de dólares" y no descartó que parte de los excedentes provenientes de la recaudación impositiva "se destinen" a cumplimentar distintos compromisos internacionales.
En tanto, sobre el diálogo que pretende encarar el Gobierno con el organismo, el canciller sostuvo que el planteo de la Argentina al Grupo de los Siete (G-7) y al FMI es "poder tener condiciones de renegociación sin que esto implique aceptar condicionalidades que en el pasado, cuando se aceptaron, hicieron cometer (al país) grandes errores".
En ese sentido, apuntó que Estados Unidos "es un país importante que ha ayudado hasta este momento y va a seguir ayudando porque comprende perfectamente la evolución de Argentina", y agregó al respecto que "no veo por qué va a cambiar de posición respecto de la que ha tenido hasta ahora".
En cuanto a las condicionalidades, Bielsa defendió la política de renegociación de los contratos con las empresas privatizadas, frente al recurrente reclamo del Fondo de aumentar las tarifas de servicios públicos y la necesidad de reglas de juego claras que garanticen seguridad jurídica a las inversiones extranjeras.
"Si seguridad jurídica quiere decir un bien de indemnidad para que las empresas extranjeras tengan ganancias inadecuadas, eso no va a suceder" en Argentina, afirmó.
También el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, se refirió al rol de Estados Unidos en la renegociación luego de la situación planteada en Mar del Plata con el ALCA.
"Lo que pensamos hoy es exactamente lo mismo que pensábamos dos años atrás cuando (EEUU) nos acompañaba; está en la misma situación, con las mismas dificultades; el gobierno no pensaba encontrar ningún guiño" para las tratativas con el Fondo, expresó Fernández.
Argentina "se ganará el respeto de los países desarrollados si sigue progresando y, razonablemente, deberemos contar con su apoyo (de EEUU), como lo hemos tenido (antes) pese a que pensamos del ALCA lo mismo que pensamos ahora", concluyó.
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