La suba de la Bolsa y de los bonos de las últimas semanas encendió la alarma del gobierno. El temor radica en que, si se logra reestructurar la deuda, se produzca un fuerte ingreso de capitales del exterior que podría generar un recalentamiento en algunos sectores de la economía. Para evitar el impacto de capitales golondrina, que buscan ganancias rápidas de corto plazo, en el Palacio de Hacienda y en el Banco Central están pensando en instaurar nuevas medidas de control. Así lo anticipó ayer la titular del Banco Nación, Felisa Miceli. Ya están vigentes desde junio de 2003 las restricciones a la salida de fondos por 180 días. Fue una medida adoptada cuando prácticamente no había ingresos de divisas en el país. El gobierno buscaría evitar aumentos artificiales en algunas valuaciones, por ejemplo, en acciones, campos o en el sector inmobiliario. Es bueno que lo haga: al producirse la salida brusca de capitales de corto plazo, sobreviene siempre una depresión.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El lugar donde habló Miceli ayer fue poco usual para un integrante del equipo económico de Roberto Lavagna: la Universidad del CEMA, cuyo rector, Carlos Rodríguez, escuchó toda la presentación.
Dejá tu comentario