«El fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación sobre accidentes de trabajo frenará inmediatamente la industria de la construcción en el país.» Entre las numerosas advertencias que le hicieron ayer los máximos dirigentes empresariales al ministro de Trabajo, Carlos Tomada, ésa fue la más significativa. Sucede que, de aplicarse la controvertida decisión del tribunal, las consecuencias sobre toda la economía serán gravísimas. Por sus particulares características, la construcción es uno de los sectores de la economía históricamente más castigados por la industria del juicio. Pero no es el único: el Grupo de los Siete -que reúne a industriales, comerciantes, banqueros y el campo-le explicó al gobierno las catastróficas consecuencias que también se ciernen sobre las pymes y el consecuente reflejo en la pérdida de empleo. Preocupante, sin duda.
El encuentro había sido pedido por los dirigentes empresariales al funcionario -que asistió acompañado de su viceministra El constructor -con numerosas obras en la Patagonia y en particular en Santa Cruz-esbozó la posibilidad de que se aplique en el país el «modelo brasileño»; según trascendió,
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