Los países de América Latina, que superaron en buena forma la crisis, deben implementar ahora medidas para manejar la situación favorable y evitar los altibajos del pasado, advirtió el Fondo Monetario Internacional (FMI).
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"La experiencia nos muestra que una financiación externa abundante y barata eleva el riesgo de un ciclo de altibajos, que potencialmente crea un incremento de la demanda doméstica y el crédito, una burbuja de precios de los activos y déficit de las cuentas corrientes", dijo el director del FMI para América Latina, Nicolás Eyzaguirre.
Los países de la región se benefician de la recuperación global, de los altos precios de las materias primas y del aumento de la liquidez, dijo el directivo del Fondo, que estima que América Latina crecerá este año en torno a un 4%, logro que repetirá en 2011.
El reto ahora es "implementar una serie de políticas para aprovechar los 'vientos de cola' de la situación global" que incluye "condiciones asequibles de financiamiento externo" y "los altos precios" de las materias primas, de cuya exportación depende gran parte de la región, indicó.
El Fondo recomienda mantener flexible el tipo de cambio, disminuir o incluso revertir paquetes de estímulo aplicados durante la crisis y políticas "prudenciales" de disciplina fiscal y macroeconómica.
Y si esto "no pareciera ser suficiente", los países pueden imponer "impuestos a los flujos de capitales cuidadosamente diseñados", agregó Eyzaguirre.
La situación favorable "probablemente se mantenga, pero lo más seguro es que no sea permanente, lo que crea riesgos potenciales", dijo Eyzaguirre. El objetivo entonces es "cómo aplicar políticas para manejar el regreso de los buenos tiempos, considerando que estos no durarán para siempre", destacó.
Eyzaguirre dijo que Brasil era el ejemplo perfecto del país "que tendrá que saber manejar las dificultadas asociadas al éxito y a ser considerada una economía promisoria".
El gobierno brasileño debe considerar poner en práctica "todos los instrumentos del paquete": apreciación de su moneda, poner en "neutro" el estímulo fiscal, aplicar regulaciones "prudenciales" y tasar los flujos de capital.
En el otro extremo estaría Venezuela, que es un caso único en la región, uno de los tres países de la región que va a observar una caída de su Producto Interior Bruto este año: 2,6%.
Esta situación se explica por el desplome de la actividad privada en el país, afectado por frecuentes cortes de electricidad, dijo Gilbert Terrier, asesor del FMI para América Latina.
Para los países de la región que dependen en mayor medida de las remesas y del turismo, como los centroamericanos y del Caribe, la capacidad para dar "estímulo macroeconómico ha sido casi totalmente consumida, por lo que ahora debe haber un ahorro prudente para escenarios negativos", dijo Eyzaguirre.
Asimismo, al hacerse difícil el sostener la política fiscal, "los esfuerzos deben enfocarse en mantener medidas dirigidas a aliviar las privaciones de los pobres", agregó el directivo del FMI.