El Fondo Monetario Internacional (FMI) reconoció hoy una posible manipulación de los informes sobre los préstamos otorgados a Argentina, lo que sugiere que el colapso de la moneda en enero de 2002 fue producto de una "mala interpretación" del staff del organismo.
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En su informe titulado "Política del FMI", publicado en la página web de la entidad, un panel formado para analizar el comportamiento de la Oficina de Evaluación del Fondo, detectó alteraciones entre el borrador sobre los préstamos que el organismo otorgó a la Argentina antes del colapso y la versión final que dicha dependencia elevó al directorio.
Según la evaluación del panel, el borrador elaborado por la Oficina de Evaluación explica que "los errores que condujeron al colapso de la moneda argentina se focalizan en las malas interpretaciones del staff y directorio del FMI", mientras que su informe final atribuye "las malas interpretaciones a las autoridades argentinas".
De acuerdo con el documento, la Oficina de Evaluación informó que "la gestión podría haber violado los procedimientos del Consejo del FMI al no informar a los directores sobre los entendimientos con (Domingo) Cavallo", lo que podría significar que hubo una manipulación en los documentos.
El panel dio cuenta de que, en consecuencia, el Fondo concluyó que las autoridades argentinas fallaron en tomar las medidas correctivas necesarias.
Sin embargo, los tres panelistas sostuvieron en el informe publicado hoy que "la Oficina de Evaluación acomodó las sensibilidades del directorio y del staff en detrimento del valor informativo de su evaluación y su contribución al análisis del 'board'".
Al considerar el proceso de análisis de los borradores de la Oficina de Evaluación por parte del staff en este y otros casos, los panelistas manifestaron además que "un número de directores ejecutivos expresaron su preocupación de que el "'managment ejerce demasiada influencia sobre el producto final".
"El staff tiene la oportunidad de revisar los borradores tanto como responder formalmente por escrito al momento de la presentación al directorio", sostuvo el informe.
"El panel comparó el borrador y el documento final y quedó turbado al encontrar que cambios sustantivos y significantes fueron hechos al borrador, bajando el tono o borrando críticas del staff", resaltó.
Otro informe, también publicado hoy en la página del Fondo, titulado "Reporte de evaluación externa", sostiene que la Oficina de Evaluación no es tan independiente como debiera ser.
Por ello, sugiere que "la oficina debe diversificar su staff" para evitar que los equipos estén muy influenciados por los lineamientos del FMI y que "se necesita mayor acercamiento sistemático sobre los casos para seguir las recomendaciones de la oficina y monitorear su implementación".
El documento advierte que la Oficina de Evaluación puede terminar "burocratizada, rutinizada y marginalizada".
Por último, recomienda que dicha oficina "debe ser más audaz sobre qué evalúa, cómo lo evalúa y a quién contrata para realizar el trabajo".
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