1 de febrero 2001 - 00:00

Fuerte desaceleración en EE.UU.

El crecimiento de la economía de los Estados Unidos se desaceleró fuertemente en el último trimestre de 2000, cuando la actividad registró la expansión más débil en 5 años y medio, según informó ayer el Departamento de Comercio.

Una de las causas principales de la desaceleración fue la reducción en el gasto del consumidor, lo que a su vez llevó a un incremento de los inventarios de las empresa. En este sentido, el martes se conoció que el índice de confianza de los consumidores cayó a su nivel más bajo desde octubre de 1990.

El Producto Interno Bruto (PIB), indicador que mide el valor de todos los bienes y servicios que se producen dentro del país, creció en un débil 1,4% anualizado en el período octubre-diciembre de 2000, frente a un aumento de 2,2% en el tercer trimestre del año pasado. El crecimiento del último trimestre es así el menor desde que en el segundo trimestre de 1995 el PIB creciera apenas 0,8%, en un período en que la economía estadounidense también enfrentaba un superávit de inventarios.

El crecimiento del producto en el cuarto trimestre estuvo además por debajo de los pronósticos de los economistas de Wall Street, que habían previsto un ritmo de crecimiento de 1,9% para ese período.

El crecimiento de la economía estadounidense comenzó a desacelerarse en el segundo semestre de 2000, después de un primer semestre sólido, que contribuyó a que el país registrara su mayor crecimiento para todo 2000 en 16 años.

El PIB para 2000 registró un crecimiento de 5%, una cifra que está por encima de 4,2% de 1999. El crecimiento del PIB para 2000 es el mayor desde que en 1984 la economía de los Estados Unidos creció 7,3%. Sin embargo, el comportamiento de la economía en todo el año fue oscurecido por la pérdida constante de ímpetu en la actividad económica a finales de 2000.

Alan Greenspan
, presidente de la Reserva Federal (FED), dijo la semana pasada en el Congreso que los Estados Unidos parecían estar pasando por un período de drástica corrección de inventarios, en el que las empresas recortan la producción para poder vender su exceso de productos almacenados. Aunque la mayoría de los funcionarios de la Fed ha dicho que cree que es poco probable que haya una recesión, es claro que los expertos en política monetaria del Banco Central están cada vez más preocupados por la menguada confianza del consumidor y una mayor debilidad en el sector manufacturero.

Los datos del PIB revelaron que el ritmo de crecimiento del gasto del consumidor, el componente más importante del PIB porque determina la mayoría de la producción, se redujo a 2,9% en el cuarto trimestre del año pasado, frente a 4,5% en el tercer trimestre del mismo año. Aunque ayer mismo el Departamento de Comercio también difundió que las ventas de casas nuevas en los EE.UU crecieron 13,4% en diciembre a 975.000 unidades, el nivel más alto desde noviembre de 1998.

Pero la reducción del gasto, durante la temporada de compras navideñas de noviembre y diciembre, resaltó el sentimiento de cautela de los consumidores, que algunos analistas atribuyeron a un mercado accionario más débil, que hace que los consumidores se sientan con menor poder adquisitivo.

Las empresas aumentaron sus inventarios a un ritmo de u$s 67.100 millones en el cuarto trimestre de 2000, una reducción frente a la cifra de u$s 72.500 millones en el tercer trimestre y u$s 78.600 millones en el segundo trimestre del año.

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