El pasado domingo comenzó a funcionar el Gasoducto Néstor Kirchner(GPNK). Dicho logro se traducirá en un ahorro de millones de dólares para el país que impactará en las reservas del Banco Central (BCRA). Además, ese será uno de los argumentos que blandirá el equipo económico que se reunirá esta semana con el staff técnico del Fondo Monetario Internacional (FMI) con el fin de destrabar los desembolsos comprometidos para el cierre del primer semestre y que se demoran por el incumplimiento de las metas pactadas para ese período.
El ahorro que generará será el equivalente a la balanza negativa que tiene el país en materia de importación de gas. Cuando el gasoducto esté completamente operativo el gasto que se evitará será de un total de u$s4.200 millones.
Además, el GPNK permitirá el acceso a gas más económico. Actualmente el gas tiene un costo de u$s3 por BTU mientras que el gas importado es pagado u$s17.5 por BTU, razón por la cual en el caso del consumo residencial permitiría un ahorro en materia de subsidios.
Mientras que en la industria permitiría una mejora en los resultados, lo que repercutirá en una baja en los costos, lo que podría repercutir en más inversión y mayor nivel de empleo.
10 claves del impacto económico que generará la obra
Gracias a la construcción del gasoducto, será posible:
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Sustituir importaciones de combustible alternativo (Fuel Oil y Gasoil) importados para la generación termoeléctrica.
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Garantizar el abastecimiento de gas para la industria argentina durante el invierno.
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Ampliar la conexión de gas para usuarios que todavía no tienen acceso (30% de los hogares).
- Permite enfrentar situaciones del plano internacional que podrían complicar a la Argentina: por ejemplo, la reducción de la producción en Bolivia.
- También permite compensar el declino de la producción de petróleo convencional en el sur argentino.
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Exportar a los países limítrofes aquellos remanentes de gas natural.
- Impacto fiscal: la reducción de importaciones permitiría un ahorro de entre u$s2.400 millones y u$s3.000 millones anuales en la etapa 1 y de hasta u$s5.600 millones en la etapa 2. También beneficiaría a regalías para las provincias productoras. El incremento por recaudación podría llegar a u$s50 millones en la etapa 1 y u$s90 millones en la etapa 2.
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Ya con la obra en marcha, se expande la capacidad exportadora argentina resolviendo la etapa del transporte que hoy resulta insuficiente para el potencial que existe. Eso permitirá ahorrar dólares por reducción de importaciones de GNL (Gas Natural Licuado).
La estimación respecto del ahorro en dólares para el segundo semestre del 2023, según la fecha en la que se puso en marcha esta obra, comparada con el mismo período de 2022, alcanzaría los u$s1400 millones.
- Ya con la finalización del segundo tramo, se podría dejar de importar gas y combustibles alternativos para la generación eléctrica y ahorrar en un año completo, considerando la estacionalidad de las importaciones, entre u$s4 y u$s4,3 millones anuales.
Negociación con el FMI
Esta semana, el viceministro de Economía, Gabriel Rubinstein, y el jefe de asesores, Leonardo Madcur, se reunirán en Washington con el staff técnico del Fondo Monetario Internacional (FMI). Allí presentarán los datos precisos respecto al ahorro que generará la puesta en funcionamiento del GPNK entre los argumentos para destrabar desembolsos comprometidos para el cierre del primer semestre que se están demorando por el incumplimiento de las metas pactadas.
Además, los negociadores argentinos intentarán explicar al organismo internacional que el país necesitó liquidar más dólares por el alza de los precios internacionales de los combustibles. Según calculan, la cifra de gasto extra fue de unos u$s5.200 millones, mientras que para el FMI la cifra fue sensiblemente menor.
La discusión es importante porque del resultado de la misma saldrá luego la meta de reservas en el Banco Central que las partes deberán tener en cuenta este año; y que originalmente llegaban casi a los u$s9.000 millones. Para los funcionarios argentinos, sumando esa cifra al costo de la guerra por la invasión de Rusia a Ucrania más la sequía de 2023, Argentina perdió en un año (junio 2022- junio 2023) más de u$s9.000 millones; exactamente el número de reservas que debían cumplirse con el FMI luego de la firma del acuerdo de Facilidades Extendidas de marzo del año pasado.
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