El fabricante de automóviles estadounidense General Motors (GM) anunció que triplicaba su aporte financiero para reestructurar su filial Opel/Vauxhall con el fin de convencer a los Estados europeos más reticentes de que desbloqueen ayudas.
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GM está dispuesto a "contribuir en más del 50% de la necesidad de financiación total", bajo forma de préstamos a su filial y de traspaso de valores financieros, precisa en un comunicado.
Por eso comunicó a la Comisión Europea y a los gobiernos concernidos su decisión de aportar 1.900 millones de euros (2.600 millones de dólares) para la reestructuración de su filial alemana y de su hermana gemela británica Vauxhal, contra los 600 millones barajados hasta ahora.
"Como consecuencia, el total de las garantías crediticias pedidas a los gobiernos europeos se verá reducido de 2.700 millones a 2.000 millones", especificó el grupo estadounidense.
"Esperamos que este fuerte compromiso se considere como una etapa importante en nuestras negociaciones en curso sobre las garantías" solicitadas a los Europeos, declaró el presidente de Opel Nick Reilly.
El plan de rescate de Opel se ha quedado en el aire por disconformidad de los gobiernos europeos. Alemania, a la que se pidió más de la mitad del total de las ayudas públicas, o sea 1.500 millones, lo criticó duramente por considerarlo insuficiente.
Según General Motors, el aporte suplementario prometido el martes "suprime todo peligro potencial de falta de liquidez (para Opel) durante su reestructuración este año", uno de los puntos que preocupaba a Berlín.
El montante total de la reestructuración, estimado en 3.300 millones de euros, fue revisado al alza por petición de los gobiernos europeos "para tener en cuenta el impacto potencial de una evolución negativa de los mercados. Se le añadieron 415 millones.
GM salió a flote en 2009 gracias a la intervención del Estado norteamericano. Inicialmente la compañía quería vender Opel pero renunció a ello en noviembre y optó por reestructurar ella misma la empresa. Esta decisión sentó mal a Alemania, que tenía preferencia por la canadiense Magna y su socio, el banco ruso Sberbank.
Cuando presentó su plan en febrero, Reilly afirmó que GM se opondría a aumentar su contribución en la reestructuración de una empresa europea con el dinero de "los contribuyentes estadounidenses".
Opel quiere suprimir 8.300 empleos de sus 50.000 en Europa. Alemania perderá 3.911 puestos de trabajo de 24.300.
En España la compañía tiene una planta en Figueruelas, cerca de Zaragoza (norte), donde emplea a unas 7.000 personas.
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