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"Se está esperando una respuesta", señaló Remes Lenicov a la agencia de noticias AFP, al tiempo que precisó que Argentina está dispuesta a empezar "en cualquier momento las negociaciones" respecto a la solicitud formulada a la UE en favor de una extensión temporal del sistema de preferencias generalizadas (PGS). Este sistema, similar al que concedió recientemente EEUU a determinados productos argentinos, contemplaría la instrumentación de exenciones arancelarias a las importaciones de miel, cuero, frutas y cítricos, entre otros, que ya gozaron de este beneficio en el pasado. "Argentina está pidiendo más comercio, no otro tipo de ayuda", precisó el ex ministro de Economía.
Remes Lenicov fue designado en junio pasado al frente de la delegación diplomática en Bruselas en reemplazo del actual jefe del Palacio de Hacienda, Roberto Lavagna. Argentina, que goza de exenciones de aranceles para una serie de productos mediante el sistema de preferencias generalizadas (SPG) de la UE, pidió una extensión temporal de las preferencias en varias exportaciones que ya las tuvieron en el pasado, como la miel y cuero, y otras como frutas o cítricos, pescados y algunos productos industriales como alambres o aluminios.
El gobierno de Eduardo Duhalde también espera un gesto del ejecutivo europeo para comenzar a negociar un acuerdo veterinario y fitosanitario que Bruselas quiere firmar con los cuatro países del Mercosur, como parte del futuro acuerdo comercial entre ambos bloques. Remes Lenicov aseguró que Argentina va a "seguir presionando" para conseguir que la Comisión Europea conceda preferencias arancelarias a varios productos a título temporal, solicitud oficilaizada por Lavagna a comienzos de año cuando era embajador ante la UE.
El interés argentino por este acuerdo, que ya se trató de negociar en 1996, reside en que "con normas establecidas se pueden discutir los mecanismos de entrada y se sabe que son ésas y no están cambiando permanentemente", y además "los inversores pueden trabajar con vistas a varios años", precisó el diplómatico. Pero para evitar que las normas establecidas sean demasiado duras y dificulten las exportaciones en vez de facilitarlas, "hay que negociar el acuerdo y darse plazos de adecuación y adaptación", apuntó. "En la temática sanitaria para nosotros todo es relevante", desde la cuota Hilton para exportar carne bovina de alta calidad, hasta la exportación ovina, de carne de ciervo o los lácteos, enumeró.
El ex ministro de Economía argentino dijo que "las normas sanitarias de la UE se van endureciendo", ante lo cual "un acuerdo busca poner límites a los cambios" durante un período en el que Argentina pueda "realizar inversiones, prever efectos, hacer adecuaciones", en definitiva "trabajar a largo plazo" e incluso "poder recibir inversiones extranjeras" en el sector agropecuario. La negociación de acuerdos fitosanitarios, que interesan a los miembros del Mercosur, están directamente ligados a los acuerdos vinícolas que quiere firmar la UE para proteger sus denominaciones de origen, admitió Remes Lenicov.
"No se puede negociar uno y no el otro, el mensaje es que si la UE quiere discutir vinos, a nosotros nos importa el tema sanitario", estimó el embajador, que espera que las negociaciones se lancen en noviembre, durante la octava ronda de trabajos para el acuerdo UE-Mercosur, que se celebrará en Brasilia. Argentina trabaja también en Bruselas para tratar de incrementar las exportaciones a la UE de carnes, cítricos, pollo y acero, actualmente afectadas por varias decisiones y normativas europeas.
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