Gran Bretaña anunció ayer que el banco Northern Rock será nacionalizado luego de cinco meses de incertidumbre en la búsqueda de un comprador en el sector privado y de haber rechazado dos ofertas por su adquisición. De esta forma, el gobierno británico concretará la primera nacionalización de un banco de importantes dimensiones en 25 años, aunque aseguran no es definitiva.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El anuncio estuvo a cargo del ministro del Tesoro británico, Alistair Darling. Lejos de tranquilizar al mercado, despertó la furia de los accionistas y shockeó con la noticia a los oferentes privados que aún tenían esperanzas de adquirir al gigantesco prestamista hipotecario.
Darling explicó que el banco será colocado bajo propiedad pública temporal porque ninguna de las ofertas cumplió con los criterios del gobierno para proteger a los contribuyentes. Una era de Richard Branson, de Virgin Group, y la otra era una oferta interna del equipo de dirección del banco, pero ambas «representaban valor suficiente en dinero al contribuyente».
Sin embargo, Branson, cuyo grupo descubrió la decisión del gobierno británico antes de anunciarla, dijo que está «muy desilusionado» y que creía que había ofrecido «una fuerte propuesta». A Virgin se le había pedido que pagara 200 millones de libras por la garantía del gobierno y entre 100 y 200 millones de libras por garantías de activos.
«El nuevo comité directivo y la compañía operarán a distancia de un brazo del gobierno, con total autonomía comercial para la toma de decisiones», dijo Alistair, y agregó que el primer ministro, Gordon Brown, estuvo de acuerdo en que la nacionalización era la mejor solución disponible.
El nuevo presidente del banco,ahora público, será Ron Sandler, quien ya salió a tranquilizar a los inversores diciendo que a partir del lunes (por hoy) la actividad en el banco transcurrirá como todos los días.
Sueldo
Mientras tanto, este funcionario cobrará 90.000 libras (casi 180.000 dólares) por mes a modo de sueldo y garantizó a la gente que los clientes del banco podrán retirar y depositar dinero, mientras que el gobierno británico brindará el respaldo necesario para que dichos depósitos se mantengan en su lugar sin alteraciones.
Por otro lado, Darling reforzó la explicación de Sandler y sostuvo que «bajo el acercamiento que estamos tomando, el contribuyente verá que sus préstamos sin amortizar a Northern Rock serán reembolsados por completo, con intereses, y que el negocio puede devolverse al sector privado una vez que se estabilicen los mercados financieros».
Las noticias sobre un préstamo de emergencia que había otorgado el Banco de Inglaterra a Northern Rock en setiembre del año pasado fueron las encargadas de desatar la primera corrida bancaria en el país en casi un siglo. Desde entonces, el gobierno trató de encontrar un comprador privado que pudiera hacerse cargo de la deuda del prestamista hipotecario, que ascendía a 25.000 millones de libras (u$s 49.000 millones). Esta fue anotada en la contabilidad del gobierno con una deuda pública de 90.000 millones de libras.
Mientras tanto, las acciones del banco -que el viernes cerraron a 90 peniques (centavos de libra)- serán suspendidas hoy a la mañana, y los inversores no recibirán compensación alguna gracias a esta medida.
Pero la nacionalización no será por siempre. Darling aseguró que se trata de un paso temporal y que el banco retornaría al sector privado tan pronto como se estabilizaran los mercados financieros. «Las condiciones del mercado mejorarán. Los saldos hipotecarios del Northern Rock son buenos, pero pienso que sería un error que abandonemos este activo y tomemos una pérdida ahora», dijo Darling en conferencia de prensa.
«Tenemos que intervenir, porque si dejamos que este banco falle, los problemas podrían extenderse al sistema bancario británico», remarcó.