15 de febrero 2002 - 00:00

Habrá dos bonos para dinero del "corralito"

Anoche se diseñaban dos bonos distintos para devolver hasta el equivalente a 30.000 dólares a los depositantes de plazo fijo. Uno de los títulos será en dólares, similar a los BONEX. Tendrá diez años de plazo con tres de gracia. Comenzará a pagar rentas y amortizaciones a partir del cuarto año. Se discutía si la tasa de interés debe ser una fija de 2% anual, o el equivalente a la tasa LIBO (la tasa interbancaria de Londres variable, que ayer cerró en 2,055% anual). El otro bono será en pesos, indexado por el costo de vida más una tasa de 2% anual y a cuatro años de plazo.

Ahora Economía analiza un plan BONEX más amplio que el anunciado la semana pasada para restituir una parte de los depósitos atrapados dentro del «corralito». Anoche se diseñaban, ya no uno, sino dos bonos distintos, para devolver hasta el equivalente a 30.000 dólares a los depositantes. Uno en dólares, similar a los BONEX. Pero también hay un segundo en pesos, indexado, a cuatro años de plazo. De prosperar la iniciativa, será necesario modificar el Decreto 214 que, en su artículo 8, estableció la creación de un bono destinado exclusivamente para devolver a quienes depositaron divisas hasta 30.000 dólares por depositante y por entidad. La nueva iniciativa tiene al menostres ventajas:

Crear un incentivo a la pesificación de los depósitos a 1,40 por dólar, pese a que el dólar cuesta alrededor de 2 pesos: con eso, en Economía estiman que el país tendría un horizonte menos traumático en términos de necesidades de nuevas divisas para hacer frente a sus compromisos.

Se agilizaría la salida del «corralito», que viene trabando la cadena de pagos, porque muchos de los depositantes en moneda local optarían por los bonos en pesos para hacerse de liquidez.

La mayoría de los depositantes, que son los que tienen atrapados hasta 30.000 dólares, aceptaría voluntariamente el canje de sus depósitos por bonos. Con eso se sortearía, en buena medida, uno de los cuestionamientos más serios que reciben las medidas en el exterior, ya que el canje pasaría a ser optativo para los ahorristas en lugar de compulsivo.

Los proyectos sobre los dos bonos consensuados en Economía tienen las siguientes características:

Bono en dólares:
tendrá 10 años de plazo con 3 de gracia. Comenzará a pagar rentas y amortizaciones a partir del cuarto año. Anoche se discutía si la tasa de interés debe ser una fija de 2% anual, o el equivalente a la tasa Libo (la tasa interbancaria de Londres variable, que ayer cerró en 2,055% anual), que les daría un horizonte con menos incertidumbre a los ahorristas.

Bono en pesos:
tendrá una duración de 4 años, amortizable en forma lineal, 25% anual, con pagos semestrales de intereses. El gran atractivo de este bono será la renta: se utilizará el CER (Coeficiente de Estabilización de Referencia, que fluctúa en línea con el índice de precios al consumidor) con más 2 puntos anuales. Ese índice de ajuste sería presentado como una apetitosa zanahoria para que los ahorristas en divisas pesifiquen antes del 28 de febrero sus depósitos en dólares, ya que se asegurarían que sus ahorros le ganarían a la inflación.

Esta iniciativa va más allá del plan original de Economía de entregar un bono en dólares similar al BONEX exclusivamente a quienes tienen sus dólares atrapados dentro del «corralito». Ambos títulos serían ofrecidos a quienes decidan aceptar bonos por el equivalente de hasta 30.000 dólares (o aproximadamente 60.000 pesos). Los demás depósitos serán reprogramados en línea con el cronograma anunciado a principios de enero (los depósitos en dólares pesificados se cobrarán desde 12 hasta 24 cuotas a partir del año 2003 y los depósitos en pesos en 4 a 24 cuotas desde este año). Dado que estos bonos tendrán cotización pública local, permitirán comenzar a destrabar la cadena de pagos, ya que los tenedores podrán hacerse de liquidez vendiendo los títulos en el mercado secundario.

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