Todo en un marco muy reducido para las acciones, en tren de querer hallarles signos vitales racionales, nos quedaríamos con los heterogéneo que cierran las ruedas y lo matizado de alzas y bajas, en las nóminas principales. Ya no existe una dependencia directa de un par de plazas, flaqueando la segunda en presencia Merval -Grupo Galicia- y ahora con el andar sinuoso de una Pérez Companc, que balbucea portugués y no termina de convencer. Necesitados de poder seguir hacia adelante, aun careciendo de líderes rectores sólidos, los distintos rubros componentes dan el espectáculo de poder dividirse por grupos bien marcados: de donde algunas pueden estar con signo favorable de cinco por ciento, o más. Y otro elenco alcanzar la misma diferencia: pero, en negativo. Finalmente, se han venido «matando» los resultados globales, inclusive yendo de frente unos índices con otros -según el mix de la lista- y el viernes se cerraba con el indicador base con aumento de apenas 0,08%, tras haber caído de un máximo de 391, mientras el Burcap se desplomaba casi 1,5% en el día: por vía de papeles españoles en mala senda.
• Bolsa pobre
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Como corresponde al escenario, no se sale de la mediocridad de volumen para acciones. Mientras el viernes se hacían $ 38 millones en CEDEAR, solamente $ 13 millones se iban a los papeles locales. Y fue más que bueno, comparado con los previos. La semana vio a los referentes, cercanos entre sí: haciendo punta Bovespa y 1,75% de alza, Dow con 1,08% y Merval en 1,22%. Informate más
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