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La tasa de interés de los bonos es la de mediano plazo y es la referencia para el endeudamiento de las empresas. Esta tasa es la enemiga directa de los bonos y acciones argentinos, porque cuanto más sube, más bajo es el precio de los papeles locales. La tasa de los títulos por encima de 4,50% es mala noticia para la Argentina. Ese nivel parece ser, además, su nuevo piso porque es el lugar que buscó a la espera de que mañana la Reserva Federal eleve su tasa de corto plazo a 2,75% anual (ver nota aparte).
De esta manera, desaparece uno de los aliados más grandes que tuvo el renacer de la actividad económica local: La suba de los intereses es la medida directa de la Reserva Federal de Estados Unidos para contener la inflación y, por lo tanto, será más difícil y caro para los países emergentes conseguir crédito. Estos movimientos para la Argentina posdefault hubieran sido posibles de controlar, porque son atractivos los títulos de deuda que cotizan en pesos e indexan por CER al no estar influidos por la suba de la tasa de Estados Unidos. Los inversores imaginaban un menú atractivo y abundante por la entrada de los Discount y los Par en pesos del poscanje, con rendimientos reales superiores a 7%. Una buena posibilidad de invertir en pesos y ganar mucho en dólares.
Los inversores escucharon amenazas absurdas como las del líder piquetero
El viernes, el mercado respondió con subas cautas en los bonos poscanje, caídas en la mayoría de los posdefault y una leve suba en la Bolsa. La mayoría dejó para esta semana su decisión sobre inversiones.
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