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Al dirigirse a la Asamblea en el marco de la reunión de revisión de Metas del Milenio el presidente dijo que la Argentina continua siendo afectada "por esa visión arcaica del tema de la deuda, como por un sistema de comercio internacional injusto para los productos agrícolas, donde los subsidios y medidas para arancelarias de los países desarrollados continúan impidiendo crecer plenamente".
Kirchner formuló estos conceptos pocas horas después de mantener un tenso diálogo con el titular del FMI, Rodrigo Rato, ante quien señaló que los integrantes de ese organismo "van a tener que cambiar la actitud para con la Argentina y cambiar sus recetas del pasado".
"Dieron 9 mil millones y no sirvió para nada porque aplicaron las viejas recetas", le dijo Kirchner al español Rato, . El duro encuentro que duró 15 minutos se generó cuando el titular del FMI se acercó hasta el lugar donde el Presidente Kirchner se encontraba.
Cuando Rato saludó a Kirchner, el Presidente comenzó a cuestionar las políticas del Fondo y reclamó un cambio de posición.
En ese momento fue que el Presidente de Chile, el socialista Ricardo Lagos, se sumó para respaldar la posición argentina y dijo: "Ustedes tienen que mirar el crecimiento económico que está teniendo la Argentina y deben apoyar a este país",
La posición de Kirchner fue reforzada por el canciller Rafael Bielsa, quien al hablar en uno de los foros de la ONU advirtió sobre el peso de las deudas externas en las posibilidades de desarrollo y en el cumplimiento de las metas del Milenio, por lo que planteó la reforma de la actual arquitectura financiera global por "anacrónica e ineficaz".
Bielsa fue el encargado este mediodía de llevar la voz argentina -y del Grupo Río que el país preside este año- en la reunión sobre financiamiento para el desarrollo que se realizó en el marco de la Asamblea General de las Naciones Unidas.
Ante este panorama de condicionamientos externos, aseguró que "la vigencia de deudas insostenibles conspira contra el logro de las Metas del Milenio", cuestión central que convoca a mandatarios de más de 170 países en Nueva York para repasar la marcha de esos objetivos planteados con vista a 2015, previo a la apertura de la 60 Asamblea General de la ONU.
Las Metas del Milenio plantean erradicar la pobreza extrema y el hambre, lograr la educación primaria universal, promover la igualdad entre los géneros, reducir la mortalidad de niños menores de cinco años, mejorar la salud materna, combatir el HIV, el paludismo y otras enfermedades y generar la sostenibilidad del medio ambiente.
En uno de los párrafos más duro contra el Fondo Monetario Internacional, el canciller argentino dijo que "irresponsablemente propició y presionó para que los países menos desarrollados llevaran adelante políticas que lejos de mejorar sus situaciones económicas y sociales los sumieron en una miseria mayor", en nombre del crecimiento económico y la apertura comercial.
En ese marco, aseveró que "las recetas aconsejadas o impuestas por los organismos multilaterales de crédito generaron bajas tasas de creación de empleos, con aumento de la informalidad y crecientes brechas entre los ingresos de trabajadores calificados y no calificados", lo que condujo a las democracias de la región a no poder dar aún respuestas suficientes de las demandas sociales.
Si bien planteó con firmeza el concepto de "corresponsabilidad" por parte de los gobiernos de los países endeudados y los organismos multilaterales, Bielsa planteó "la necesidad de la reforma de la actual arquitectura financiera internacional, por anacrónica e ineficaz", como uno de los pilares básicos para la construcción de "un sistema internacional más democrático y equitativo".
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