Entonces, en setiembre, octubre, noviembre, se hizo evidente que la Argentina no cumpliría el déficit cero. Se vio claramente que no había ninguna cohesión política, no sólo entre los partidos, sino también dentro de los partidos y que las diferencias no ayudaban a la búsqueda de soluciones alternativas. Era evidente la lucha por el poder para suceder al presidente De la Rúa.