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10 de agosto 2007 - 00:00

La Bolsa porteña cayó 4,4% en la semana. El dólar subió a $3,18

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Las preocupaciones por el derrame de la crisis inmobiliaria en los Estados Unidos volvió a golpear los mercados del mundo, aunque desde la Reserva Federal y Europa se intentó calmar los nervios inyectando dinero en los bancos.

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La Bolsa porteña no pudo escapar al derrumbe global y volvió a sufrir una nueva y fuerte caída que fue atemperada en la última parte de la rueda, cuando actuaron los bancos centrales para mantener el normal funcionamiento de los mercados.

Las acciones líderes que encierra el índice Merval bajaron ayer 1,65 por ciento y producto del contexto de incertidumbre que se vivió en todos los mercados, terminaron de dilapidar toda la ganancia del año para pasar a perder 1,78.

La ola de ventas que se activó cuando el BNP Paribas decidió congelar las cuentas de tres fondos de inversión, dejó al índice Merval en 2.053,13 puntos con una caída del 4,43 por ciento a lo largo de la semana.

La evolución de los mercados centrales de Europa y más temprano los asiáticos dejó en claro que la crisis se derramó por todo el planeta.

En el viejo continente la Bolsa de París cayó 3,10 por ciento, la de Madrid 2,60 y en Francfort los papeles bajaron 1,50.

Previamente el Hang Seng de Hong Kong se había hundido 2,37 y el Kospi de la Bolsa de Seúl había concluido con un rojo del 4,20.

Más adelante, y ya en simultáneo con Buenos Aires, en Wall Street el índice Dow Jones retrocedió 0,23 por ciento acompañado por el Nasdaq con un margen del 0,45, mientras que la Bolsa de San Pablo concluyó con una pérdida del 1,48.

El nuevo traspie de los papeles en la Bolsa porteña generó nuevas caras de preocupación entre los operadores quienes con el desayuno comienzan a mirar atónitos las pantallas de las "notebook" que aportan información sobre la suerte de los mercados extranjeros.

Todos coinciden en que la estrepitosa caída de los papeles no encuentra razones domésticas, pero el desarme de posiciones también afectó a los bonos, "porque ante la crisis los inversores prefieren mantenerse líquidos", manifestó un corredor de bolsa.

Producto de la agitación financiera global, el Discount en pesos, el principal papel del canje de la deuda, bajó ayer 1,93 por ciento, completando una semana para el olvido con una pérdida promedio del orden del 4,00 por ciento entre las emisiones más operadas.

Las unidades vinculadas al PIB tampoco lograron eludir el contexto y sufrieron un ajuste del 2,40 por ciento, de tal manera que en la semana perdieron 4,24.

"Aún no se conoce con precisión la magnitud del posible impacto del problema de las hipotecas de alto riesgo en Estados Unidos", señalan los expertos de Argentine Research al referirse a la aversión al riesgo que se respira en todos los mercados.

Telecom y Molinos Río fueron unos de los pocos papeles del panel líder que lograron finalizar con signos positivos La empresa de telefonía subió ayer 4,61 por ciento luego de anunciar una ganancia de 387 millones de pesos en el primer semestre, contra 99 millones de igual período del ejercicio anterior.

Molinos Río le siguió con un margen a favor del 2,32 por ciento. La alimenticia presentó su balance correspondiente al segundo trimestre del año con una ganancia de 96,9 millones de pesos.

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