El índice de corrupción y coimas en Gran Bretaña se duplicó en el último año, con cada vez más empresas afectadas por el fraude, según un informe realizado por el grupo PricewaterhouseCoopers (PwC).
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De acuerdo al reporte sobre delitos financieros, por el que se analizaron unas 302 compañías británicas, la corrupción y las coimas se están volviendo la forma más común de delitos económicos en el país.
Según el informe, sólo un 17 por ciento de empresas suponen que serán blanco de delitos económicos en los próximos dos años.
La investigación de PwC concluyó que del total de las compañías consultadas, el 48 por ciento dijo haber sufrido de algún tipo de delito económico desde 2005, comparado con el 38 por ciento de compañías en Europa occidental.
Además, destacó que el costo promedio para cada empresa británica por este tipo de delitos es de 2,5 millones de dólares.
La economía de Gran Bretaña perdería entre el 3 y 4 por ciento de su GDP anual debido al fraude y la corrupción.
El informe indicó que los tipos de delitos económicos más comunes son el robo de fondos por parte de empleados "junior", el fraude contable, violaciones a la propiedad intelectual, como también la corrupción y coimas.
PwC destacó que las compañías del sector público, de ingeniería y de la construcción son las que más casos de corrupción y coimas registran, debido a las ganancias lucrativas de esos actos.
Sin embargo, admitió que Gran Bretaña "está al frente en la implementación de programas de control anti-corrupción".
El 40 por ciento de las empresas británicas han introducido controles, comparado con menos de un tercio de las firmas europeas e internacionales.
"A pesar de las denuncias, Gran Bretaña sigue siendo mucho más transparente comparado con otros países del mundo. Debido a que hemos invertido mucho en este tema, hay más resultados. Esperamos que en el futuro los casos de corrupción decaigan", destacó Tony Parton, a cargo del informe de PwC.
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