«Con libre flotación, el tipo de cambio habría llegado a niveles mucho más altos, con el riesgo de volver a la dinámica devaluación-inflación recurrente en la Argentina.» Con esta frase, el presidente del Banco Central, Martín Redrado, buscó ayer defender la actual política implementada por la entidad monetaria. Fue así como desligó al actual régimen cambiario como uno de los causantes del incremento de precios.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Ante un selecto público de alrededor de 40 personas, Redrado expuso ayer en la Academia Nacional de Ciencias Económicas bajo el título de «La respuesta de la política monetaria ante las recientes turbulencias internacionales». Entre los asistentes se encontraban los ex ministros de Economía Roque Fernández y Roberto Alemann; el director del Mercado Abierto Electrónico, Diego Estévez; el director del Banco Supervielle, Julio Piekarz; el ex titular de la DGI, Raúl Cuello; y los economistas Enrique Blasco Garma, Adolfo Sturzenegger y Daniel Marx. También estuvieron presentes los miembros de la Academia Julio H. Olivera y su presidente, Luis García Martínez.
Recién llegado de Sudáfrica, en donde participó de la Reunión de Ministros y Presidentes de Bancos Centrales del Grupo de los 20 (G-20), Redrado afirmó, en un discurso un tanto más largo que lo habitual, que «la actual crisis financiera es la más importante de los últimos 10 años». Además, vaticinó que las turbulencias «han llegado para quedarse».
Sin embargo, para el titular de la entidad monetaria parecieran no existir mayores cimbronazos en el mercado argentino. Así, no hizo alusión al incremento del riesgo-país ni a la caída de los bonos provocada por la crisis financiera. Sólo deslizó que «los últimos meses fueron ideales para someter al régimen actual a un «stress-test». Y aquí, la flexibilidad de nuestro esquema monetario y financiero mostró ser profundamente beneficiosa».
Además, señaló que «el nuevo contexto financiero internacional no tuvo impacto alguno en la economía real de nuestro país». Sí admitió que «entre el segundo y el tercer trimestre se experimentó una reversión en la cuenta capital de u$s 5 millones (dos puntos del PBI)», aunque subrayó que «en otros tiempos hubiera impactado significativamente la actividad económica local».
Luego de su disertación y ante la pregunta de Daniel Marx acerca de la incidencia que pueda provocar la depreciación del dólar en las reservas internacionales,Redrado sostuvo que hace tiempo el Central empezó con la diversificación de monedas. «Tuvimos ganancias de u$s 650 millones por el euro, yenes y el oro», afirmó.
Frente a otro interrogante, Redrado sostuvo que las políticas del Central fueron criticadas por diferentes razones: la de esterilización, por la posibilidad de generar un déficit cuasi fiscal, que afirmó que no existió; y, por otra parte, respecto de que las reservas no serían suficientes para sostener el tipo de cambio en los últimos meses.
Dejá tu comentario