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18 de noviembre 2008 - 00:00

La crisis ya alcanzó a la joyería premium

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«El sector de joyería de alta gama ya siente los efectos de la crisis. Se frenó la demanda a nivel mundial porque los consumidores están expectantes, quieren ver cómo evoluciona la economía y mientras tanto recortan sus gastos», aseguró a este diario Luis Pereyra, único distribuidor en la Argentina de relojería de las firmas Boucheron, Cuervo y Sobrinos y Hermes, que llegó al país para ampliar la oferta de esta última marca mediante una alianza con la joyería Homero.

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En una entrevista con Ambito Financiero, el especialista en joyería y relojería de alta gama explicó que a pesar de la grave situación de las finanzas a nivel internacional y el freno del consumo, decidió llevar a cabo la expansión de la línea de relojes de la marca francesa en el país porque «se trata de un importante mercado con gran nivel de consumo de bienes de lujo».

Además, Pereyra aseguró que «la Argentina ocupa el tercer lugar entre los países que más consumen joyería y relojería premium, después de Brasil y Venezuela».

Asimismo, destacó que México es el mercado de América latina que registró el mayor descenso en los niveles de demanda de bienes de lujo, por su cercanía e intercambio económico con los Estados Unidos.

  • Relojes

  • A su vez, el especialista en el mercado premium de relojes explicó que «la crisis financiera internacional también generará en este rubro fusiones entre distintas firmas, que ante la baja en la demanda, están analizando unirse para enfrentar esta situación, en vez de competir,por lo que es probable que para 2009 el mercado de joyas esté manejado por pocas manos, menos aún que las existentes hoy».

    Según explicó, a diferencia de otros rubros, en el de los bienes de lujo, recortar gastos es una tarea casi imposible por el alto valor de los materiales y de la mano de obra, y por eso, según explicó, los precios de estos productos no bajarán en 2009. «Hermes, por ejemplo, sólo fabrica 140.000 relojes por año. El resto de las marcas maneja patrones similares.

    Estamos hablando de objetos exclusivos; por eso, aun con un importante freno en las ventas, los precios rara vez bajan.»
    En relación con la producción local de joyas y relojes, el empresario destacó los productos con sello argentino son de «muy buena calidad». «Las joyas y los relojes fabricados en este país son realmente óptimos, son reconocidos en todo el mundo porque usan materiales nobles y tienen buen diseño. De hecho, los turistas que visitan la Argentina, sobre todo los europeos, son de los consumidores que más compran alguno de los diseños locales», aseguró Pereyra, aunque aclaró que el tamaño de la industria local está muy por debajo de lo que era en su época dorada, hace sesenta años, «por la pérdida de tradición joyera», según justificó.

  • Gustos

    Finalmente, el empresario habló acerca de los gustos de los argentinos y aseguró que «son los clientes que menos necesidad de ostentar tienen y no compran objetos que estén directamente asociados a la marca, como sí hacen en otros países de la región».

    También agregó que «el argentino no compra relojes que le den status, sino que se inclina por diseños más sobrios y se fija mucho en la calidad de los materiales. De hecho, prefieren los relojes de oro blanco, un material que en apariencia es igual al acero, en vez de los de oro amarillo, inconfundibles, que son los más vendidos en Panamá y en Venezuela».
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