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"Hay incertidumbres sobre la capacidad de la industria" para hacer frente a la demanda de petróleo, que según una previsión prudente va a progresar a un ritmo superior al 1,5% anual, señaló el presidente del grupo francés Total, Thierry Desmarest en la quinta Cumbre Petrolera Internacional.
Matizó que no hay incertidumbre sobre el aprovisionamiento en los próximos diez años, pero para un futuro más lejano "el desafío para la industria es de magnitud".
"El mercado mundial del petróleo podría sufrir tensiones a menos que haya evoluciones mayores", tras estimar que en la próxima década la demanda de petróleo deberá aumentar en unos 15 millones de barriles diarios suplementarios, y que en ese periodo el declive natural de los actuales yacimientos necesitará 40 millones de barriles de nuevas explotaciones en dos decenios.
Explicó que de 1995 a 2003 el aumento del consumo de Norteamérica y China representó el 60% del aumento total mundial y que las compañías petroleras multinacionales controlan el 15% de las reservas, mientras que las nacionales de los países productores -para las que pidió mayor transparencia- tienen una porción muy superior, pero necesitan inversión y tecnología del exterior.
Desmarest aludió en particular a Oriente Medio, una región en la que "algunos países no se han abierto como esperábamos" y no se han podido concretar inversiones para poner en marcha la producción de sus reservas, que son las mayores del mundo.
Respecto al nivel actual de precios, el presidente de Total admitió que es elevado, pero nada comparable con el que había en los "choques" petroleros de los años 70 y subrayó que "la política de la OPEP me parece que ha permitido una gestión eficaz".
En una línea similar, el economista jefe de la petrolera española Repsol YPF, Pedro Antonio Merino, consideró que el repunte actual del barril está relacionada con una demanda mayor de la descontada en las previsiones de la Agencia Internacional de la Energía hasta el pasado otoño.
El grueso del aumento de la producción de crudo para hacer frente a ese incremento de la demanda -sobre todo de Estados Unidos y China- sólo puede venir de la OPEP, ya que el resto de los países productores sólo pueden elevar cada año su extracción en 800.000 barriles diarios, argumentó Merino.
Como persisten incertidumbres sobre la demanda y la situación política, la volatilidad del mercado es alta y los mercados "han apostado por un nivel de precios como en 2003", señaló a EFE el economista jefe de Repsol.
El director de la revista "Petrostratégies", Pierre Terzian, uno de los principales expertos del sector, indicó que "estamos en una fase de precios relativamente elevados del petróleo", y que en el futuro esos precios seguirán altos, dada la previsible evolución de la demanda, las reservas existentes y las inversiones necesarias.
Aseguró que la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) no ha causado carencias de crudo en el mercado, pero se preocupa no sólo por mantener precios del barril en su horquilla de objetivos (22-26 dólares), sino que también tiene en cuenta la bajada de la cotización del dólar, sobre todo, respecto al euro, que disminuye el poder adquisitivo de esa divisa.
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