Transcurren los meses, las elecciones, pero el modus operandi es el mismo. Pese al despegue renovado de los precios de alimentos, hoy el INDEC informará que la inflación de octubre habría sido de 0,8%. Lo mismo sucederá cuando se anuncie lo ocurrido en noviembre, dato que seguramente dejará de lado los aumentos de prepagas, naftas y taxis. Ya se están diluyendo las esperanzas de que, en la gestión de Cristina de Kirchner, comience en el INDEC una suerte de «operativo transparencia». Es más, el nuevo indicador (correspondiente al mes de enero y que se informará en febrero) mantendrá los mismos vicios. Se irá Guillermo Moreno, pero no su legado.
Otro acto de la serie de maquillajes del INDEC se llevará a cabo hoy cuando se difunda el controvertido dato de la inflación -ya casi nadie lo tiene en cuenta a la hora de tomar decisiones- correspondiente a octubre y que se ubicaría en torno a 0,8%.
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Pese a la manipulación estadística, acuerdos y otras cuestiones, los alimentos fueron una de las principales fuentes de la inflación del mes pasado. En particular, subieron fuerte las verduras como el tomate, el ají verde (+100%), la calabaza (+160%) y los quesos (según la marca, +10%). La carne y la leche no sufrieron grandes aumentos.
De esta manera, para el gobierno el aumento de los precios minoristas en lo que va del año ascenderá a 6,7% anual (y 8,5% en los últimos doce meses).
En realidad, el dato ya ha perdido todo valor referencial para los agentes económicos, y prueba de ello es que los economistas encuestados por el BCRA, en lugar de estimar la inflación intentan proyectar cuánto le dará al gobierno con la manipulación estadística. Además, vale señalar que para las consultoras que relevan la evolución de los precios de la canasta familiar, la inflación real duplica a la oficial, y en octubre no sería inferior a 1,8%, lo que guarda relación con el aumento que se registra en el interior del país.
Entonces, ¿cómo pretende el gobierno que la población mantenga la credibilidad en el índice de inflación cuando mes a mes soporta en carne propia incrementos de precios en toda la gama de bienesy servicios? Desde combustibles, colegios, frutas, bebidas, harinas, hasta seguros fueron algunos de los rubros que experimentaron incrementos el mes pasado.
Boicots
No está de más recordar que precisamente en octubre fue cuando se lanzaron los boicots de las asociaciones de consumidores en contra de los aumentos del tomate y de la calabaza. Ahora prometen ir contra las prepagas, que ya advirtieron que ajustarán las cuotas y copagos de los afiliados en 20% promedio, a lo que se suma el temible ajuste de las tarifas públicas.
Pero lo cierto es que el gobierno de Néstor Kirchner parece haber encontrado la panacea de la receta económica al tener una economía que viene galopando a 8% anual y acumulando un crecimiento superior a 40%; otro tanto, o más, lo hizo la cantidad de dinero, y la inflación apenas aumentó menos de un tercio de lo que lo hicieron ambas variables. También los precios mayoristas, sin grandes maquillajes, dan lugar a mirar con desconfianza la inflación minorista, dado que desde julio pasado vienen acelerando el paso y marcando un incremento de dos dígitos superior a 12% anual. En octubre de 2006, el índice de precios al consumidor mostró un incremento de 0,9%, mientras en setiembre pasado subió 0,8%.
El INDEC está trabajando en un nuevo sistema de medición de precios similar al que usa Estados Unidos (permite remover bienes ante bruscos cambios de precios). Una fuente del gobierno aseguró la semana pasada que ya comenzó a utilizarse de modo experimental este mes.
El antídoto escogido por el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, sería medir la inflación, pero sin una serie de bienes y servicios que, según el INDEC, han perdido gravitación en los patrones de consumo del público. Entre ellos figuran la medicina prepaga, los colegios privados, turismo y algunos productos importados, seguros y alquileres. Para algunos se recurrirá a restarles gravitación dentro de la canasta, o sea, bajar significativamente el peso relativo del bien o servicio, como el caso de los colegios y los alquileres. Y otros directamente serán excluidos de la medición, como los viajes al exterior y gran parte de los productos importados.
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