Hugo Chávez volverá a actuar como un banco de inversión, al estilo Merrill Lynch o Goldman Sachs, para la Argentina. Es que en las próximas horas se lanzará el Bono del Sur. En realidad, lo que se hará es venderle a Chávez más BODEN 2012 y 2015. Luego, Venezuela los colocará en forma conjunta con títulos propios. Es una suerte de combo de papeles de los dos países. El rol de Chávez es similar al de un banco intermediador, con la diferencia de que hace negocios para nada transparentes en el proceso, manejando el precio de los BODEN. No hay mayores ganancias para la Argentina con este Bono del Sur. Es que no hay garantía de pago cruzada: simplemente se venden los papeles en forma conjunta. De ingeniería financiera, nada. Para más adelante quedó la posibilidad de que Venezuela garantice el pago de un bono argentino, que es lo que permitiría al país bajar el costo de endeudarse. Pero esto seguramente no será gratis y ahí entrarán otros factores en la negociación. Por lo pronto, se lanzará este Bono del Sur sin mayores novedades que ésta: el inversor interesado en él deberá comprar por montos iguales títulos argentinos y venezolanos.
El gobierno argentino se apresta a lanzar el Bono del Sur en conjunto con Venezuela y así aprovechar la excelente performance que tienen los mercados.
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Tal como adelantara este diario ayer, ese papel será simplemente una mezcla de títulos de los dos países pero sin garantías de unos a otros. Lo único que tendrán de distintivo es que se venderán en forma conjunta: el inversor que adquiera 100 dólares, por ejemplo, en papeles de Venezuela, deberá llevarse igual monto en los de la Argentina. Para el equipo económico, se tratará de una venta directa al gobierno de Hugo Chávez (como las que inició el ex ministro Roberto Lavagna), el que luego se ocupará de su distribución en la plaza financiera internacional. El monto en danza: u$s 1.000 millones en total.
Entre economistas consultados, destacan que sin garantía no hay beneficios adicionales para el país por esta emisión. Estas son las opiniones recogidas:
MIGUEL BEIN (Economista)
Es el momento ideal para salir al mercado. La mezcla de colocar a Venezuela BODEN 2012 y 2015 es razonable y permite emitir deuda por debajo de 8%. Sigue siendo alto en término de otros países con fundamentos fiscales menos sólidos. De alguna manera ese sobrecosto refleja el hecho de que la Argentina no tiene posibilidadde emitir directamente en Nueva York.
MIGUEL KIGUEL (EconViews)
La Argentina no tiene ventaja en vender los bonos como un combo. Si al día siguiente los papeles locales se los puede vender por separado de los de Venezuela no hay nada de beneficio. Va a ser como una colocación normal. Financieramente no cambia nada. Sí cambiará la cuestión cuando se emitan títulos con garantía cruzada. Bajará el costo dependiendo de cuán fácil sea ejecutar esa garantía. Venezuela tiene menor riesgo que la Argentina, entonces el país se beneficia. Salvo que Chávez cobre por esa garantía...
JAVIER ALVAREDO (MVAS Macroeconomía)
No es la opción más eficiente que tiene el gobierno. Lo mejor hubiera sido aprovechar el excelente momento del mercado para continuar emitiendo BONAR VII, ya que se hizo una primera colocación en la plaza local, pero aún quedan u$s 1.500 millones que fueron aprobados. Si emiten BODEN 2015 como parte del Bono del Sur, el problema es que se trata de un papel con baja liquidez y que podría emitirse a una tasa más alta que la vigente. Sin garantía especial de Venezuela no se puede aprovechar para bajar rendimientos.
PABLO ROJO (Economista)
Todavía no está muy claro cuál sería el beneficio de esta colocación conjunta. Las emisiones que cuentan con alguna garantía especial son aquellas respaldadas por organismos multilaterales. Para que ocurra con el Bono del Sur debería existir un aval explícito del gobierno de Hugo Chávez, que actuaría como una suerte de subsidio.
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