Para el gobierno de Néstor Kirchner, la baja de precios se interpreta como un «gesto» de las petroleras «ante la situación del país», y así fue expresado en un breve comunicado de Repsol YPF.
La situación es distinta en el caso de Shell y Esso, que ayer no ocultaron su malestar por la actitud tomada por Repsol.
Estas empresas deberán decidir ahora si corren el riesgo de perder mercado, manteniendo los precios actuales, o si también hacen algún ajuste.
Voceros de esas compañías recordaron que el martes pasado, todas las petroleras habían mantenido un primer encuentro con el secretario Camerón, y que el funcionario sólo había planteado que sería