Componentes externos, claramente demostrados en los gráficos de otros mercados, con incertidumbres en algunos temas y serios temores por otros que ya están a la vista -como la suba de tasas de la Fed, que se hilvana- y un agregado local, también inocultable en lo que hace a liderar las caídas semanales Buenos Aires. El Merval terminó el viernes con un derrape inusitado y fijando un nivel del índice que suena a increíble, si se lo imagina desde unos días antes a punto de perforar el piso de los 1.800 puntos! Si parece que fue ayer -dirá un nostálgico- que lo único que podía estar en duda era un nivel mínimo en torno de los 1.900, cómo es que ahora se produjo esta caída en cascada y que abre la rueda de hoy, rezando por no decaer más que de los 1.806, la cifra que fue clausura del viernes y con 2,7% de retroceso en un día.
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Los resultados semanales situaron al Merval con el mismo signo negativo que acompañó a Bovespa y Dow, pero potenciado en sus términos: 4,6% para el local, con cerca de 3% en Brasil y 1,7% en el Norte. Por aquí hubo un panel de terror, caídas líderes de tres, cuatro, por ciento como rasgo común y dos que se fueron muy de largo: Comercial con 12% y Cresud cayendo 11%. La Tenaris, que tanto brillo dio a las carteras institucionales, ahora retiró la mano del puente y todo se desplomó peor. Jugando de fuerte lastre, por su peso en el ponderado, el viernes subió volumen a 180.000 papeles y con caída de 3,7% en precios. He ahí el componente local, una plaza «locomotora» que puso la marcha en reversa y ejecuta un arrastre en pendiente: mientras el resto recibe malas ondas del contexto internacional. La sumatoria: traumatismos varios. Y es duro. Informate más
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