19 de julio 2004 - 00:00

Lavarropas: si hoy no hay acuerdo, rigen restricciones

Luis Felipe Furlan
Luis Felipe Furlan
El Palacio de Hacienda advirtió a los fabricantes de lavarropas brasileños que si hoy no aceptan la propuesta de sus pares argentinos para limitar las exportaciones al mercado local, mañana entrarán en vigencia las restricciones para importar.

El ultimátum fue dado a conocer a las empresas brasileñas a pocas horas de emprender el retorno a Brasil el viernes pasado, que implicaba la implementación -ahora sí- de las licencias no automáticas.

Cabe señalar que en el caso del conflicto comercial por cocinas y heladeras, los acuerdos alcanzados entre los privados dio lugar a que el Ministerio de Economía anunciara el levantamiento de las licencias no automáticas para importar. Es decir, que quedaron fuera de la Resolución 444 que lanzó el ministro Lavagna para frenar las exportaciones brasileñas.

• Complicación

En el caso de lavarropas la resolución del conflicto se complicó porque los negociadores brasileños tenían autonomía de decisión para acordar un cupo anual de importaciones o bien un porcentaje de mercado.

Como ambas partes no lograron un acuerdo de este tipo, la última propuesta argentina se armó bajo un mix; por lo que los brasileños debían consultar a sus casas matrices. Ya no habrá más reuniones y para hoy se espera la respuesta definitiva de los fabricantes brasileños.

A diferencia de los casos de cocinas y heladeras, en lavarropas hay dos situaciones que potencian la brecha entre ambas partes:
fueron las importaciones que más crecieron este año, y existe un porcentaje de mercado (entre 11% y 13%) en manos de terceros países.

«Los brasileños no quieren que el cupo que cedan vaya a parar a terceros países, como Italia, Corea, Chile, Tailandia y Eslovaquia, entre otros»,
explicó a este diario uno de los negociadores argentinos.

Sin embargo, hay otro tema que agranda las expectativas de alcanzar un acuerdo:
se estima que hay un stock de lavarropas brasileños cercano a 40.000 unidades, que representa un mes de producción local, más importaciones. Este elevado stock se armó ante el efecto perverso de la amenaza de restricciones.

«La propuesta argentina va más allá de fijar un porcentaje de mercado en función de la capacidad instalada. Hay que licuar el stock existente en forma natural sin desatar una guerra de precios»,
aclaró uno de los fabricantes argentinos.

Estas 40.000 unidades están ya en la red de comercialización de importadores como hipermercados y otras cadenas.

Los fabricantes argentinos quieren evitar que ante la fijación de un cupo, la red de comercialización desagote el stock sin aplicar esquemas de financiación fuera de mercado, lancen atractivas promociones o entregas comerciales no habituales.

Cabe señalar que las posiciones de los empresarios de ambos países fueron en todo momento muy divergentes, ya que los brasileños pedían enviar no menos de 230.000 unidades por año, y los locales no aceptaban más de 70.000.

• Contradicción


Según datos del Ministerio de Desarrollo e Industria de Brasil los exportadores brasileños tienen 39% del mercado local. Los argentinos sostienen que la participación brasileña supera 50%.

Desde el Planalto, sede del Poder Ejecutivo brasileño, llegó el lacónico mensaje para la poderosa central fabril paulista (Fiesp) que acuerden con los argentinos porque no habría represalias por las licencias no automáticas.

Fue así como los fabricantes de cocinas y heladeras brasileños, con mayor o menor ritmo, aceleraron la resolución del conflicto con sus pares argentinos (ver vinculada).

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