Ayer, un poco más de empuje, para que el Merval hiciera un máximo de solamente 1.738. Y, después, señales claras de fatigas compradoras, dejando el campo liberado a una temida incursión. Los bajistas, los «osos» de la película bursátil, habían desaparecido solamente para rearmar filas. Y su aparición hizo tanto estrago como bonanza había traído la fuerza tomadora del lunes. El indicador ponderado retrocedió a un mínimo de solamente 1.681 puntos, con ligero rebote posterior y un cierre en 1.687, que retornó la situación a como se la había dejado el viernes. Una merma de 2,54%, que llegó a resultar de 3,5% en Burcap.
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